Tabacuba es la trampa: ¿Qué esconde la venta de Mercedes-Benz a vegueros cubanos?

Así funciona la trampa de Tabacuba para la venta de carros Mercedes-Benz a los campesinos cubanos con grandes cuentas bancarias en MLC, una moneda que ni al Estado parece interesarle ya.

Reunión de entrega de carros de Mercedes-Benz a vegueros cubanos Foto © Grupo Empresarial Tabacuba

Tabacuba puso en marcha una operación que aparenta ser un programa de estímulo para los productores de tabaco en Cuba, pero que, al analizarla en profundidad, se revela como una trampa financiera diseñada para exterminar los MLC acumulados por los campesinos, sin entregarles el verdadero valor de su producción.

Detrás del acto de entrega de seis autos Mercedes-Benz a vegueros cubanos este martes, se esconde una fórmula de canje desigual, en la que los productores pagan con moneda virtual los carros alemanes. A simple vista parece que han ganado, pero lo cierto es que nunca tocaron un dólar de esa producción con sus manos. ¿Dónde está el dinero?

¿Qué hace Tabacuba con los millones de dólares que gana cada año?

El tabaco es el principal rubro exportable de Cuba en la actualidad. En febrero, Miguel Díaz-Canel dejó claro que el país tenía un esquema económico especial en este sector y que le estaban dando un seguimiento pormenorizado.

"El esquema económico de esta actividad lo estamos siguiendo de cerca porque nos parece que es el mejor que tenemos a nivel de país. Hay un retorno adecuado y se están beneficiando todos los que participan de la producción", afirmó.

En marzo, durante el Festival del Habano, se conoció que las ventas de Tabacuba a nivel mundial alcanzaron una cifra récord en 2024, con 827 millones de dólares en ingresos, un 16% más que el año anterior. El mercado más potente de la compañía es China, seguido por España, Suiza, Reino Unido y Alemania.

Esta semana Tabacuba sacó una información jugosa para los productores cubanos, les mostró cómo la empresa socialista y sus socios extranjeros, son capaces de vender automóviles de la marca Mercedes-Benz a los vegueros más destacados, como una especie de "estímulo" que deben pagar en moneda libremente convertible (MLC).


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También esos campesinos tienen la "valiosa" posibilidad de adquirir vehículos agrícolas de una marca china, siempre usando el MLC que se les pagó por sus cosechas.

Sin embargo, lo que parece un estímulo en realidad es un trueque impuesto, que parte de un hecho clave, el MLC no es dinero real aunque el Estado haya intentando convencer al pueblo cubano de que sí lo era.

¿Qué está pasando con el MLC?

El MLC es una moneda virtual creada por el régimen, supuestamente respaldada por dólares, pero que los campesinos no pueden tocar ni convertir libremente.

En otras palabras, el MLC es una cifra en pantalla que el Estado usa como unidad contable, pero que cada vez tiene menos poder de compra real en Cuba, especialmente ahora que ha sido desplazada de la mayoría de las tiendas y plataformas estatales.

Tabacuba, a través de la importadora MCV Comercial S.A. adquiere los vehículos en el exterior y se los vende a los campesinos a un tipo de cambio de 1 MLC = 1 USD, un acuerdo acuñado por el régimen en 2020, cuando también impuso que de esas cuentas solo se sacaría dinero en Moneda Nacional (CUP).

En agosto de 2025, en el mercado informal el dólar llega a los 410 CUP, mientras que el MLC ronda apenas los 195 CUP. Eso significa que el campesino tiene en sus cuentas mucho menos dinero del que el Estado confiesa y alguien ha sido estafado en estos años, aunque las cuentas en MLC sigan creciendo sin un sentido claro para los productores.

Esta movida de Tabacuba llega justo cuando el MLC ha perdido valor aceleradamente y la población teme que siga el mismo camino del CUC. Muchos campesinos tienen acumuladas jugosas sumas en MLC que ya no sirven para importar, ni para comprar en tiendas, ni para transformar en dólares en efectivo.

Una jugada para vaciar las cuentas en MLC antes de que colapsen

Tabacuba está dirigida por Marino Murillo, el célebre artífice de la Tarea Ordenamiento, del fin del CUC, e impulsor de otras estafas y descalabres de la economía cubana.

Este dirigente tiene la capacidad de prever lo que viene y antes de que el MLC colapse por completo, lanza una operación para recuperar esos fondos a cambio de bienes importados por el Estado, en condiciones y acuerdos que nadie conoce.

Se trata de una jugada anticipada para evitar que los productores reclamen pagos en divisas líquidas o presionen por reformas más profundas para cobrar en dólares lo que les corresponde, ese dinero que nunca han tenido en sus manos.

El disfraz del “estímulo” y la economía al revés

Se ha vendido esta iniciativa de carros Mercedes-Benz como un estímulo a los vegueros, pero en realidad es una forma de control y extracción de valor.

Un productor de Pinar del Río entrevistado por 14Ymedio, explicó que muchos campesinos fueron consultados sobre el canje, pero la mayoría lo rechazó. Solo unos 20 de 300 productores aceptaron. La razón es simple, el negocio no les conviene, ellos quieren sus divisas.

Cambiar MLC a 1:1 por dólares en vehículos es una pérdida enorme, pero además implica entregar el poco poder adquisitivo que tienen a cambio de bienes que no pueden revender fácilmente ni usar como liquidez. El auto es útil, pero no sustituye el derecho a disponer libremente del dinero que ellos generaron, de los miles de dólares que les corresponden.

¿El verdadero problema?: El Estado se queda con los dólares

Los campesinos producen tabaco cubano que se vende en el extranjero en millones de dólares, euros u otras monedas fuertes. Sin embargo, los productores nunca reciben esos ingresos en divisas. El Estado se queda con los dólares, los convierte en MLC, y ahora quiere absorber esos MLC antes de que su valor llegue a cero.

Este modelo no es nuevo. En 2024, Tabacuba ya había ofrecido tractores chinos a cambio del MLC generado por la producción tabacalera.

El incentivo de Murillo era que los productores compraran los tractores a 26,000 MLC y el precio real de esos vehículos en el mercado internacional era de aproximadamente 9,000 dólares.

Un lujo para pocos y un síntoma de desigualdad creciente

Mientras los vegueros “destacados” reciben autos como incentivo, la mayoría de los trabajadores cubanos no tiene forma ni siquiera de imaginar comprar un carro.

El contraste entre la escasez generalizada y estas entregas selectivas refuerza la desigualdad estructural del sistema cubano, donde solo quienes manejan sectores estratégicos o son funcionales al poder acceden a privilegios.

El “estímulo” no es estímulo. Es una forma de contener a los productores sin entregarles lo que han generado, disfrazando como premio lo que en realidad es un mecanismo de control. Una operación perfectamente pensada para extraer valor sin soltar poder.

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Gretchen Sánchez

Branded Content Writer en CiberCuba. Doctora en Ciencias por la Universidad de Alicante y Licenciada en Estudios Socioculturales.


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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un periodista antes de su publicación.




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