
Vídeos relacionados:
En una ofensiva regulatoria presentada como un alivio económico para los consumidores, el presidente Donald Trump anunció la eliminación de los estándares de eficiencia de combustible establecidos por la administración Biden, una decisión que la Casa Blanca calificó como "una victoria para las familias y los fabricantes de automóviles estadounidenses".
El Gobierno aseguró que el cambio reducirá los precios de los vehículos nuevos, a la vez que revertirá lo que describe como un "mandato encubierto" de vehículos eléctricos (VE) impuesto por la regulación anterior.
El anuncio llegó acompañado de una intensa campaña de comunicación oficial.
En X, la Casa Blanca afirmó que Trump está "logrando importantes avances para las familias" y dio por sentado que revertir las normas de Biden equivale a "aplastar los aumentos ocultos del costo de vida" que habría provocado la regulación previa.
La nota oficial publicada en la web de la Casa Blanca detalló que la medida restablece los estándares de Economía de Combustible Promedio Corporativo (CAFE) de Biden a niveles que "realmente pueden cumplirse" mediante tecnologías convencionales de gasolina y diésel.
Según la administración Trump, los requisitos aprobados bajo el Gobierno de Biden no solo eran "extraordinariamente estrictos", sino también "ilegales", porque excedían las atribuciones otorgadas por el Congreso y terminaban funcionando como un impulso forzado hacia los vehículos eléctricos.
Lo más leído hoy:
El comunicado insistió en que los estándares anteriores eran imposibles de alcanzar con los avances disponibles para los vehículos a combustión, y que esa brecha regulatoria empujaba a los fabricantes a vender autos eléctricos a pérdida y, en consecuencia, a compensar esos costos subiendo el precio de los autos de gasolina.
La Casa Blanca cifró el impacto de esa presión en un aumento de casi 1,000 dólares en el precio promedio de un vehículo nuevo si las normas de Biden se hubieran mantenido vigentes.
Para Trump, la modificación de los estándares permitirá ahorrar a los consumidores 109,000 millones de dólares en los próximos cinco años.
El Gobierno también anticipó consecuencias en términos de seguridad vial: estima que, al facilitar la compra de vehículos más modernos, el cambio evitará unas 1,500 muertes y casi un cuarto de millón de lesiones graves de aquí a 2050.
Trump presentó la decisión en la Oficina Oval, rodeado de altos ejecutivos del sector automotriz.
Según CNN, entre ellos estaban los directores generales de Ford y Stellantis, así como un representante de General Motors.
En su intervención, el presidente sostuvo que las normas anteriores "obligaron a los fabricantes a construir vehículos con tecnologías costosas que aumentaron los precios y empeoraron el producto", y aseguró que la acción ahorrará al consumidor típico "al menos 1,000 dólares", cifra que consideró una estimación conservadora.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, respaldó esa postura durante el mismo evento.
Afirmó que las políticas de la administración anterior no abarataban los vehículos, sino que los encarecían, y sostuvo que la flexibilización de los estándares permitirá que más estadounidenses accedan a autos nuevos, lo que, según él, se traducirá en mayor seguridad vial y en más empleo en la industria.
Los ejecutivos automotrices presentes expresaron su apoyo explícito.
El CEO de Ford, Jim Farley, celebró el "liderazgo del presidente Trump" y defendió que alinear las normas con "las realidades del mercado" permite avanzar en eficiencia energética sin perder opciones accesibles para los consumidores.
Desde Stellantis, Antonio Filosa destacó que los cambios se ajustan mejor a la demanda real y permiten ofrecer vehículos a precios que los clientes "puedan pagar", al tiempo que invitó a seguir trabajando con la NHTSA en políticas "ambientalmente responsables".
La Casa Blanca enmarcó la decisión como parte de una serie de medidas orientadas a contrarrestar lo que describe como cargas regulatorias del Gobierno de Biden en materia de vehículos eléctricos.
Recordó que en junio Trump firmó una resolución destinada a impedir los mandatos de vehículos eléctricos en California -que habrían resultado en la prohibición total de autos nuevos a gasolina para 2035- y que en julio promulgó una ley que fija en cero las multas por incumplimiento de los estándares CAFE.
También mencionó una propuesta de la EPA, presentada bajo su presidencia, para revertir la Declaración de Peligro de 2009, que según el comunicado ha servido para justificar más de un billón de dólares en costos para la economía.
El documento concluye que los ajustes buscan blindar las reglas para evitar que futuros gobiernos demócratas impongan estándares "inviables", y destaca que la política se complementa con la deducción de intereses para préstamos de autos fabricados en Estados Unidos, una medida que -según la administración- abarata aún más el acceso a vehículos nuevos.
Este anuncio llega en la misma semana en que Trump prometió bajar el costo del galón de combustible a dos dólares, o incluso menos.
"Ahora estamos a unos dos dólares y cincuenta centavos el galón. Vamos a estar, creo, a $ 2 el galón. Incluso podríamos rebajar eso en algún momento", aseveró en una rueda de prensa.
Trump, que ha hecho del precio del combustible un tema recurrente en sus intervenciones, subrayó que esa meta podría alcanzarse con mayor facilidad "si no estuviéramos construyendo la estrategia de reservas nacionales que Biden vació antes de las elecciones, para que pudieran intentar ser elegidos".
En su crítica directa a su predecesor, lo acusó de usar las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) con fines electorales, en lugar de emergencias reales.
"Vaciaron estas reservas nacionales estratégicas que realmente están destinadas a otra cosa. No están destinados a mantener a la gente felices con sus precios de la gasolina. Están destinados a la guerra, estaban destinados a los problemas. Grandes problemas", dijo.
Según Trump, esa política de liberación de reservas durante la crisis energética global no surtió el efecto deseado.
"No funcionó muy bien para él. Y prácticamente lo bajaron al nivel más bajo, creo, en la historia. No tuvo mucho impacto porque los precios eran muy altos", subrayó.
En contraste, defendió su gestión actual afirmando: "Nuestros precios ahora para la energía… la gasolina es muy baja. La electricidad está bajando. Y cuando eso cae, todo se cae", dijo, en alusión al efecto dominó sobre los costos de producción y bienes de consumo.
Preguntas frecuentes sobre la eliminación de normas de ahorro de combustible por Trump
¿Qué cambios ha implementado Trump en las normas de ahorro de combustible?
Trump ha eliminado las normas de ahorro de combustible impuestas por Biden, restableciendo los estándares de Economía de Combustible Promedio Corporativo (CAFE) a niveles que pueden cumplirse con tecnologías convencionales de gasolina y diésel. Según el Gobierno de Trump, las normas de Biden eran ilegales y forzaban a los fabricantes hacia los vehículos eléctricos.
¿Cómo afectará esta decisión a los precios de los vehículos?
La administración Trump asegura que la eliminación de las normas de Biden reducirá los precios de los vehículos nuevos. Argumentan que las normas anteriores aumentaban los costos de fabricación, obligando a los fabricantes a vender autos eléctricos con pérdidas y a incrementar el precio de los autos a gasolina.
¿Qué impacto tendrá la medida en la seguridad vial?
Según el Gobierno de Trump, la modificación de los estándares permitirá que más estadounidenses accedan a vehículos nuevos y más seguros, lo que se estima evitará aproximadamente 1,500 muertes y casi un cuarto de millón de lesiones graves de aquí a 2050.
¿Por qué considera Trump que las normas de Biden eran ilegales?
Trump argumenta que las normas de Biden excedían las atribuciones otorgadas por el Congreso y funcionaban como un impulso forzado hacia los vehículos eléctricos, lo cual, según él, era ilegal.
Archivado en: