Antonio Sánchez Sandoval (i) y Aguas de La Habana (d) Foto © Collage Facebook/ Antonio Sánchez-CiberCuba

Un español a cargo del suministro de agua en La Habana

Este artículo es de hace 1 año

Antonio Sánchez Sandoval ―un español nacido en la localidad de Aljucer (Murcia)― ha sido nombrado director general de Aguas de La Habana S.A., que pertenece al Grupo Agbar, controlado por la multinacional Suez. Agbar es la única empresa de capital extranjero que gestiona un servicio público en Cuba.

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Murcia, soltero y con 43 años, Sánchez Sandoval fue nombrado para el cargo en pasado mes de septiembre.  

El Estado cubano, a través del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, posee el 50% de la sociedad, mientras que Agbar, que es el socio tecnológico y el operador, tiene el 45%. El empresario canario Enrique Martinón Armas maneja el 5% restante.

Hace siete años Sánchez Sandoval se trasladó a Cuba como director económico de la concesionaria, aunque no fue hasta septiembre de este año que ascendió al puesto de máxima responsabilidad.

En España trabajaba en Hidrogea, una empresa del sector ambiental, que gestiona todos los procesos relacionados con el ciclo integral del agua: la captación, la potabilización, el transporte y la distribución para el consumo ciudadano.

Antonio Sánchez tiene 4 mil trabajadores a su cargo en La Habana y todos son cubanos, excepto siete técnicos extranjeros. La concesionaria suministra agua a los 15 municipios de la capital.

Sánchez Sandoval ha explicado a un medio local murciano que se trata de 2.5 millones de habitantes que consumen mucha agua a diario, en parte porque “no está arraigada la conciencia del ahorro”.

De ahí que uno de los objetivos del nuevo director de Aguas de La Habana sea llevar a cabo campañas de concienciación para que los habaneros hagan un uso más sostenible de los recursos, que además vaya de acuerdo con las infraestructuras de la Isla.

Según apunta, también “hay mucho trabajo que hacer para renovar las instalaciones de las viviendas y las redes urbanas, donde se producen fugas y pérdidas de hasta el 50%”.

“En las viviendas apenas hay contadores; solo un 20% tiene aparatos de medición. Hay que ir instalándolos poco a poco en cada casa para que se valore el agua", añade.

“Puede que no sea un gran negocio, pero lo más importante para nosotros es prestar este servicio a los cubanos”, precisa.

Sánchez Sandoval ha explicado que aunque Cuba dispone de bastante agua, "hay que hacer restricciones debido a las características del sistema de suministro. Esto hace que a un pueblo le demos agua un día, y después al pueblo siguiente. Así funcionamos. La media de servicio es de 9 horas al día, ya que aún no tenemos capacidad para cubrir las 24 horas. Nuestra principal prioridad es lograr la continuidad del suministro”.

El empresario ―que tiene la experiencia adquirida en Murcia (muy habituada a la falta de agua)― considera que el agua de la Isla tiene bastante calidad, y precisa que se extrae mayormente de pozos alimentados por las lluvias, que alcanzan en la zona norte los 3 mil litros por metro cuadrado al año y los 1.000 litros en la costa sur.  

En el caso de La Habana, aunque sufre períodos de sequía, la capital cuenta además de los pozos con un manantial que cubre el 20% de las demandas de sus habitantes. No obstante, recuerda Sánchez Sandoval que la Isla necesita más infraestructuras hidráulicas y obras de regulación.

Aguas de La Habana S.A. gestiona los servicios de agua potable, alcantarillado, saneamiento y drenaje. Además desarrolla y mejora la infraestructura de redes hidráulicas en el centro y oeste de la capital del país.

Agbar, el socio operador, aporta su conocimiento y experiencia en la gestión y facilita créditos por un volumen de 24.7 millones de dólares, que se suman a otros recursos públicos para acometer el plan de inversiones en infraestructuras de la sociedad.

Sánchez Sandoval recuerda que el agua es prácticamente gratis para la población cubana, y precisa que aunque desde fuera no parece un gran negocio para los españoles, “para nuestra empresa es mucho más importante estar en Cuba prestando este servicio tan necesario para la población”, destaca.

En el año 2000 el grupo Agbar obtuvo la concesión para gestionar Aguas de La Habana por un periodo de 25 años, prorrogables. Sin embargo, antes de constituir la sociedad mixta ya gestionaba el suministro de agua en Varadero desde el año 1994. Luego el Gobierno cubano reclamó su colaboración para mejorar el suministro en la capital.

Este artículo es de hace 1 año

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