Periodista independiente se solidariza con el Movimiento San Isidro y critica la pasividad de tantos cubanos

El periodista independiente, Hector Luis Valdés Cocho, ha publicado un emotivo texto de denuncia y dolor en su página de Facebook, en el que muestra su solidaridad con la y huelga de hambre iniciada por el Movimiento San Isidro (MSI). Valdés Cocho estuvo detenido este jueves cuando intentaba llegar a la sede del MSI y fue liberado al día siguiente.

Al mismo tiempo que se solidariza con la protesta del MSI, Valdés Cocho reflexiona sobre la pasividad con que el pueblo cubano ha soportado años de represión y crueldad en las políticas y decisiones de la dictadura cubana.

“Me viene a la cabeza tantas cosas horribles que hemos pasado los cubanos, tantas cosas desesperantes que hemos vivido, desde aquel fatídico día del 59 y los cubanos seguimos inertes, no nos movemos. Solo somos títeres manipulados por mentes demoníacas, frías”, dice el periodista en su post.

“Pienso en mis amigos, mis chicos, a los que adoro con un amor incalculable. Pienso en lo que están haciendo, en el sacrificio, en la valentía y pienso también en la cobardía de nosotros”, asegura Valdés Cocho, expresando su admiración por los integrantes del MSI en huelga de hambre.

“Pienso en lo que una vez fue San Isidro, en sus calles estrechas, sus sitios de encuentro con mujeres, sus puertas abiertas para que entre el aire, la luz, el olor a mar, a sexo, a ron, el sonido del dominó, los pregones, las risas”, lamenta este joven cubano al que le duele la historia de su país y la degeneración sufrida por 60 años de totalitarismo caribeño.

“Pienso en lo que es ahora; ya no hay risas, ya no hay alegrías. Una sombra oscura se ha apoderado de sus calles, la vida y la muerte se dan de la mano. ¡Pero la libertad se asoma!”, anuncia el periodista y miembro del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa.

“No quería escribir más, desgraciadamente los ánimos no me acompañan y siento que cada día me marchito por dentro, no sé si como flor al sol o como hoja que se desprende del árbol en otoño. ¡No puedo más! El nudo en mi garganta cada hora que pasa se me hace más grande, el corazón poco a poco se oprime más y más. No puedo ni pensar, no atino a nada. Solo actúo por inercia o porque tengo memorizado los pasos a seguir diariamente. Pero no logro coordinar” se duele Valdés Cocho.

“A veces creo que todo esto es un juego macabro, algún tipo de maldición, una película de terror. Solo así hallo aparente conformidad y entiendo el por qué tanta resignación. Pienso en el por qué somos incapaces de determinar nuestro futuro”, escribe el periodista independiente.

“Pienso en las grandes naciones independizadas, pienso en la Libertad. Pienso en el sacrificio de pocos y pienso en la ingratitud de tantos. Pienso en lo que fuimos y ya no somos. Pienso en lo que tuvimos y nos arrebataron. Pienso en los que estamos y en los que ya no están. Pienso en los que desesperanzados se abrieron camino a otros lares. Pienso en las tantas familias separadas por una absurda ideología. Pienso en los que por querer un camino mejor, le arrebataron su vida”.

“Pienso en cómo puede ser posible que un gobierno esté sentado en un pleno de Derechos Humanos y un grupo de muchachos en huelga de hambre. Pienso en las tantas luchas, en las victorias y por qué no, también pienso en las derrotas. Pienso y no dejo de pensar. Pero, con el pensar, me aferro a la esperanza de que el cubano sí se alzará, sí levantará su voz y exigirá todo lo perdido”.

El post de Valdés Cocho es de una claridad tan meridiana como su sinceridad y las manifestaciones de dolor e incomprensión que le causan la realidad de la isla, en la que ahora se agudizan los males que denuncia, pero también se aprecian señales de una sociedad civil incipiente que se moviliza para protestar y enfrentarse a las injusticias del régimen.

“Un gran amigo mío me dijo que tal parece que estamos viviendo un Otoño Negro; me causó temor y un escalofrío horrible, el tan solo decir la frase causa miedo. Pero entiendo, comprendo lo que dice; Cuba hace 61 años es negra. Esa joya que una vez fuimos, aún está secuestrada”, confiesa Valdés Cocho.

Y termina su reflexión con las siguientes palabras: “Pero lo que más me causa espanto, es la ceguera de este pueblo, la poca determinación, su desmotivación. Pienso que sí podemos. ¿Y tú? ¿¡Qué estás pensando!?”.

Este sábado, a las 3:00 de la tarde, se cumplirán 72 horas exactas desde que 9 personas dentro de la sede del Movimiento San Isidro, en Damas 955, Habana Vieja, decidieron entrar en huelga de hambre y huelga de hambre y sed, luego de que la Seguridad del Estado les cortara los suministros que les proveía una vecina, en un intento por forzarlos a desistir de sus peticiones. Luis Manuel Otero, Maykel Osorbo y Esteban Rodríguez, se encuentran muy débiles en su tercer día de huelga de hambre y sed.

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Ivan Leon

Licenciado en periodismo. Máster en Diplomacia y Relaciones Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Máster en Relaciones Internacionales E Integración Europea por la UAB.

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