Una pelea a pedradas entre revendedores de pan sucedió el pasado domingo en la tarde en la ciudad de Bayamo, Granma, sin que hubiera personas heridas por el incidente.
Según un video publicado en Facebook por la usuaria Yamilis Alarcón, el altercado ocurrió en la calle Figueredo esquina Mardonio Echevarría, donde un grupo de individuos comenzaron a lanzarse objetos, incluidos piedras, sin que se supiera el origen del altercado.
La disputa escaló rápidamente cuando varios de los implicados y algunos de los presentes intentaron detener la pelea, entre ellos una señora que sale con un machete.
"Pero, ¿y eso, acere?", se le escucha decir sorprendida a una vecina del lugar.
Hasta el momento, no se han reportado detenciones oficiales ni declaraciones de las autoridades sobre el incidente.
Sin embargo, las imágenes han generado una ola de comentarios en el video, donde muchos cubanos han expresado su frustración y preocupación ante el deterioro de la situación social en el país.
Para algunos, estas peleas no son más que la consecuencia de una crisis económica prolongada que ha empujado a la población a niveles extremos de desesperación y hostilidad.
Usuarios denuncian que el gobierno se beneficia de este tipo de conflictos, pues mientras los cubanos se enfrentan entre sí por el pan de cada día, las élites políticas viven sin preocupaciones.
"Y el gobierno riéndose de ver al pueblo fajados unos con otros, porque eso es lo que quieren: que se maten unos a otros" , comentó un internauta, reflejando la percepción de que el desorden social beneficia a la estabilidad del régimen.
Otros lamentan que la "revolución", lejos de construir una sociedad más justa, ha generado un ambiente de violencia y degradación.
"Un gran logro de la revolución de los Castro: 95% de chusmería" , afirmó otro usuario, resaltando el declive de valores cívicos en el país.
En la misma línea, algunos critican que la violencia surge entre los propios cubanos mientras el verdadero poder sigue intacto. "Así es como cubano mata cubano, pobre mata pobre. Contra el gobierno, todos bueyes manzos. Esa es la Cuba de los cubanos, no la de Sandro Castro" , expresó otro usuario, en referencia a los privilegios de los descendientes de la cúpula gobernante.
Más allá de la pelea en sí, el incidente es un reflejo del descontento generalizado. Para muchos, la agresividad en las calles no es solo un problema de convivencia, sino un síntoma de la presión acumulada por la falta de recursos y oportunidades.
"El pueblo descarga la ira que tiene por dentro de no poder desahogar la falta de alimentos, de corriente, de agua, hasta de una dipirona para un dolor o una fiebre. No pueden sentir un roce con alguien o malinterpretar una conversación o una palabra, que ahí mismo se forma", opinó un ciudadano, destacando cómo la escasez y la desesperación han convertido cualquier desacuerdo en una posible chispa para la violencia.
Finalmente, la sensación de desesperanza es palpable entre quienes comentan la situación en redes. "Qué horror, Cuba está perdida" , concluyó alguien, reflejando el pesimismo de quienes ya no ven soluciones a corto plazo para la crisis en la isla.
Este no es un caso aislado. En enero de 2025, en una feria agropecuaria de Santiago de Cuba, dos ancianas protagonizaron una pelea física por la compra de viandas, evidenciando la desesperación de los sectores más vulnerables ante la falta de recursos básicos.
La situación ha llevado a actos desesperados, como la recolección de alimentos en condiciones insalubres. En diciembre de 2024, personas en Santiago de Cuba recogieron frijoles del suelo tras el derrame de sacos en la calle, incluidos niños en edad escolar, lo que refleja la gravedad de la crisis y su impacto en las familias cubanas.
El incidente en Las Tunas, más que un simple altercado callejero, se suma a una creciente lista de hechos que evidencian la fractura social que atraviesa Cuba. Mientras el gobierno mantiene silencio sobre estos incidentes, el malestar entre la población sigue en aumento, y la violencia, lejos de ser un hecho aislado, parece consolidarse como una de las formas más crudas de expresión del descontento popular.
Archivado en:
