Una cubana en Estados Unidos ha conquistado TikTok con un poderoso relato de esfuerzo, superación y confianza en sí misma. En su video, Kenia (@keny166) cuenta cómo logró convertirse en técnica de ultrasonido pese a no saber inglés al llegar al país. Su historia se ha vuelto viral y ha motivado a decenas de personas a seguir luchando por sus sueños.
"Cuando llegué a este país, llegué a Miami como todo cubano. Trabajaba en Sadano's ganando 6,80 la hora", comienza relatando. La joven explica que fue gracias a una amiga que decidió estudiar ultrasonido, sin entender del todo los documentos que firmaba ni cómo funcionaba el sistema. Se matriculó en una escuela que costaba 22 mil dólares, sin hablar inglés, y pensando que sería fácil porque “los profesores hablaban español”.
Pero la realidad la golpe de inmediato: “las clases y los exámenes eran en inglés”, recuerda. Ya era tarde para echarse atrás, pero no estaba sola. En la escuela encontró apoyo en sus compañeros, especialmente en una amiga que se convirtió en su “hermana” inseparable. Entre risas, también compartió anécdotas como cuando viajaron juntas a Cayo Hueso y no sabía ni cómo preguntar por direcciones en inglés: “le pregunté a un señor y me dijo 'what?'… hoy por hoy, la desgraciada se sigue riendo”.
Dos años y medio después, esta cubana se graduó con honores. “Tengo mi medallita de buenas notas”, contó con orgullo. También obtuvo licencias en abdomen y ecofetal, tras suspender y volver a intentarlo: “me caí, me levanté y lo logré”.
Su mensaje final fue tan directo como conmovedor: "Si yo pude con cero de inglés, tú puedes. Yo no soy mejor que tú. El inglés no es una limitación. Tírate y aprende" .
Una ola de reacciones positivas
Las respuestas al video no se hicieron esperar. Enfermeros, técnicos, inmigrantes recién llegados o personas que aún no se atreven a dar el paso encontraron en la historia de Kenia una luz de esperanza.
“Gracias, me hiciste pensar. Soy enfermero de Cuba y me encantaría hacer algo similar aquí”, comentó un usuario. “Este video me llegó como una bendición”, escribió otra. “Esto sí es ser influencer”, añadió alguien más.
Muchos le agradecieron por devolverles las ganas de seguir luchando; otros incluso confesaron que estaban a punto de abandonar sus estudios por el idioma. Algunos de los mensajes más destacados fueron:
"Eres excelente técnico. Lo digo como antigua compañera de trabajo".
"Necesitaba escucharte. No sabes a cuántas personas estás ayudando".
“Yo quiero empezar este año, gracias por inspirarme”.
“Bendiciones, esto me llegó en el momento justo”.
“Esto sí es ser influyente de forma positiva”.
Kenia respondió uno a uno, con humildad y gratitud. “Gracias por sus palabras”, “Amén” y “Tú puedes” fueron algunas de sus respuestas más frecuentes.
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