El joven cubano conocido en TikTok como El Henry (@itss_henryyy_) se ha convertido en uno de los cronistas más ingeniosos de la vida diaria en la isla, al documentar su trabajo como mensajero en bicicleta por diferentes barrios de La Habana.
“Mi gente, acompáñenme otro día trabajando como mensajero en Cuba”, dice al comienzo de su más reciente video viral, que resume con humor su jornada: un recorrido desde Guanabacoa hasta Sevillano, pasando por zonas como El Naval, la Virgen del Camino y San Miguel del Padrón.
En el trayecto narra, entre bromas, cómo entregó unas luces de bicicleta a un médico militar en el hospital El Naval: “No me pregunten para qué quiere un juego de luces de bicicleta, supongo que debe ser para poder operar cuando haya apagones”, ironiza.
Durante su camino, El Henry esquiva baches, compite con militares, asusta a “dos chardos que iban por el medio de la calle” y se topa con un accidente de moto. Pero como suele ocurrir en sus videos, el final tiene un giro inesperado: una discusión callejera con alguien en una motico eléctrica. “Como de costumbre, terminé fajado”, bromea al cierre del clip, antes de regresar a su “gao”.
La pieza, que ha acumulado miles de visualizaciones, generó decenas de comentarios de usuarios que lo animan a seguir documentando la realidad cubana desde la bici, o el chivo, como se le dice popularmente. “Tremendo pedal de un extremo a otro”, le escribieron. Otros se identificaron con sus rutas: “Pasaste por la casa donde vivía mi abuela en Guanabacoa”.
Uno de los comentarios más celebrados lo bautizó como “el DoorDash cubano”, por su rol como repartidor sin app, pedaleando a golpe de encargos particulares. En respuesta, El Henry explicó que este tipo de mensajería se organiza entre particulares y vendedores informales, sin plataformas ni logística digital: “Lo más complicado al inicio es buscar vendedores que te den trabajo”.
A pesar de las dificultades, el joven no pierde el ánimo: “Es una forma de ganarme la vida y además es saludable”, responde a quienes se sorprenden de que recorra entre 50 y 80 kilómetros diarios, y hasta 120 en jornadas largas.
Este video se suma a otros que ha publicado en los últimos días, como el que muestra lo que se puede comprar en Cuba con el salario mínimo, donde denuncia que ni siquiera alcanza para pagar un par de pizzas y algo de aceite.
Con humor, calle y resistencia, El Henry se ha posicionado como una voz auténtica y cercana de la juventud cubana que sobrevive pedaleando en medio del apagón y la crisis.
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