Una nueva moda de belleza invade las redes sociales: el uso de grasa de res como hidratante facial. El fenómeno, impulsado por influencers y defensores de la cosmética natural, propone aplicar sebo de vacuno como alternativa para nutrir y reparar la piel.
Se trata de una crema hecha a base de grasas naturales, específicamente del subproducto graso extraído del tejido de las vacas. En TikTok, esta tendencia ha ganado fuerza por sus supuestos beneficios: hidratación profunda, reparación de la barrera cutánea y reducción de la inflamación.
Entre quienes la practican destaca la influencer cubana Yesenia Marrero (@yesis_life), popular por defender la dieta carnívora, por compartir recetas con carne de vaca, rica en colágeno para lucir una preciosa piel; y por mostrar el uso de productos cosméticos en su estilo de vida en Miami.
En uno de sus videos, muestra su rutina de cuidado facial utilizando sebo de res como mascarilla nutritiva. Su audiencia, acostumbrada a consejos poco convencionales, ha reaccionado entre la curiosidad y el escepticismo.
Sin embargo, esta tendencia es prácticamente imposible de seguir en Cuba. Durante décadas, la carne de res estuvo prohibida para la población general.
Hoy, aunque su venta es legal, su precio es prohibitivo y el acceso a cortes grasos como los necesarios para elaborar sebo está fuera del alcance de la mayoría. Incluso conseguir grasa de res para cocinar es un lujo en la isla.
Dermatólogos señalan que el sebo de res contiene ácidos grasos presentes en la piel humana, así como vitaminas A, D, E y K, lo que podría ofrecer beneficios para pieles secas o sensibles. Pero también advierten sobre la falta de estudios clínicos y los riesgos de usar grasas mal procesadas.
Mientras tanto, esta nueva rutina de belleza crece, entre la moda y la polémica, pero también pone de relieve una vez más las marcadas diferencias de acceso a diversos productos, entre los cubanos dentro y fuera de la isla.
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