Cubanos y haitianos encabezan las solicitudes de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) en Tapachula, Chiapas, con el objetivo de establecerse en México, tras quedar varados debido a las restrictivas políticas migratorias implementadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
Las oficinas de la COMAR reciben a diario un promedio de 1,000 personas, en su mayoría de origen cubano y haitiano. Tapachula es la ciudad con más peticiones de asilo en todo el país, destacó un reporte del periódico mexicano Diario del Sur.
Migrantes como el cubano Óscar Contreras declararon a la publicación que su intención no es llegar a Estados Unidos, sino quedarse en México para rehacer su vida.
“La mayoría de los cubanos salen con la intención de encontrar la libertad y no para llegar a Estados Unidos. Bueno, ese es mi caso, yo me quedo a vivir en México y estoy haciendo el trámite para poder moverme al centro del país; ahí hay mejores oportunidades de empleo y mucho mejor pagados que acá”, expresó.
Tal decisión está en sintonía con las de otros coterráneos que, en busca o no del sueño americano, encuentran en México el soporte para mejorar sus condiciones de vida, y se ha transformado ahora en un destino en sí mismo: el “sueño mexicano”.
Contreras afirmó que la situación en Cuba es tan crítica que incluso Haití le parece una mejor opción.
En alusión a la estampida migratoria de los cubanos, en medio de la profunda crisis económica y aumento de la represión gubernamental en su país, opinó que “está provocando que la isla se quede sin gente, pues todos quieren buscar mejores condiciones de vida y vivir libres”.
Agregó que piensa traer a sus dos hijos y esposa “para que vivan como personas, pero primero debo tener mis papeles mexicanos, y acá ando realizando la solicitud de asilo en Tapachula”.
Por su parte, el haitiano Farah Leclerc relató que la violencia, la falta de alimentos y la pobreza lo obligaron a migrar. Hoy vende agua y comida a otros migrantes de su tierra, mientras espera regularizar su estatus.
Manifestó que los migrantes “son muy mal pagados”, pero les sirve para salir adelante y confían en que, cuando tengan sus documentos de residencia o estén de manera legal en el país, puedan ganar mucho más en un trabajo establecido.
Ambos testimoniantes coincidieron en que México representa una oportunidad para reconstruir sus vidas, aunque el proceso migratorio es lento y el trabajo escaso. Sin embargo, su prioridad es legalizar su situación y acceder a empleos más dignos.
Las políticas migratorias implementadas por el presidente Trump, que restringen la entrada de migrantes a través de la frontera de EE.UU. con México, han complicado la situación de emigrantes cubanos y de otras nacionalidades, llevando a muchos a considerar quedarse en México, lo cual ha saturado las oficinas de asilo en el sur de ese país.
Las medidas de Washington conllevaron a que la migración irregular de cubanos hacia Estados Unidos registrara cifras extremadamente bajas en marzo de 2025, con apenas 132 ingresos por vías no autorizadas, según datos oficiales divulgados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El gobierno estadounidense ha dejado claro que fortalecerá los controles en los puntos de entrada y limitará las opciones de ingreso irregular, lo que ha obligado a muchos cubanos a replantearse sus estrategias migratorias o a buscar alternativas en otros países.
Hace pocos días, la cónsul general de Cuba en Veracruz, Elisa Martínez Martínez, aseguró que las solicitudes de repatriación por parte de ciudadanos cubanos han aumentado notablemente en los últimos meses.
El Gobierno de México se comprometió a aceptar la recepción de migrantes cubanos deportados por EE.UU., que no pueden ser enviados directamente a su país de origen.
Según datos de la COMAR, en 2024 se registraron más de 16,000 solicitudes de asilo por parte de ciudadanos cubanos, convirtiéndolos en el segundo grupo más numeroso de solicitantes, solo superados por los hondureños.
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