Una investigación federal fue abierta luego de que una niña de dos años, ciudadana estadounidense, fuera deportada a Honduras junto a su madre sin recibir, aparentemente, un proceso legal adecuado.
El caso involucra a una menor identificada como VML, nacida en Baton Rouge, Luisiana, el 4 de enero de 2023. La niña fue deportada el viernes junto a su madre, de nacionalidad hondureña, quien había recibido una orden de deportación, según documentos judiciales a los que tuvo acceso NBC News.
La situación provocó la reacción inmediata del juez Terry Doughty, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Oeste de Luisiana, quien programó una audiencia para el próximo 16 de mayo para esclarecer lo sucedido.
"El Gobierno sostiene que todo está bien porque la madre desea que la niña sea deportada con ella. Pero el Tribunal no sabe eso", escribió Doughty en su orden.
Según el informe, la madre y sus dos hijas, incluida VML, fueron detenidas el martes pasado en Nueva Orleans mientras asistían a una cita programada con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La madre participaba en un programa de supervisión intensiva desde su liberación de un centro de detención en 2021.
El padre de VML, quien reside en Estados Unidos, había solicitado la custodia de la niña y pidió que se colocara bajo el cuidado de un tutor disponible en el país. No obstante, antes de que el tribunal pudiera intervenir, la menor ya había sido deportada.
El gobierno argumenta que la madre tenía la custodia legal de la niña y que, mediante una carta manuscrita en español, expresó su deseo de llevarse a su hija a Honduras. Sin embargo, la carta fue firmada mientras ambas estaban bajo custodia de ICE, apenas horas antes del vuelo.
Organizaciones defensoras de derechos migratorios, como el Proyecto Nacional de Inmigración del Gremio Nacional de Abogados, denunciaron que la deportación violó la Constitución y los derechos de VML como ciudadana estadounidense.
Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el ICE no han emitido comentarios oficiales sobre el caso, mientras crecen las críticas a los protocolos migratorios vigentes.
Este nuevo caso se suma a una serie de deportaciones erróneas que han ocurrido en Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump a la presidencia, junto a su política de "cero tolerancia" que ha endurecido los controles migratorios y llevado a separaciones familiares masivas, aumentando los riesgos de que ciudadanos estadounidenses, fueran erróneamente expulsados del país.
Un ejemplo reciente es el de José Hermosillo, un joven de 19 años y ciudadano estadounidense, que fue detenido en Arizona en abril de 2025.
Hermosillo, quien había olvidado sus documentos de identidad mientras visitaba a su familia, fue arrestado bajo la sospecha de ser un migrante mexicano irregular y permaneció bajo custodia durante 10 días hasta que su familia pudo demostrar su ciudadanía.
Otro caso alarmante es el de Kilmar Ábrego García, un salvadoreño residente legal en Maryland desde 2011, deportado por error a El Salvador pese a contar con una orden judicial que prohibía su expulsión. Actualmente permanece detenido en una prisión de máxima seguridad, mientras su regreso a EE.UU. se encuentra suspendido tras una apelación del gobierno estadounidense.
Asimismo, Heydi Sánchez Tejeda, una madre cubana, fue deportada recientemente desde Tampa, Florida, dejando a su hija lactante de apenas un año bajo el cuidado de su esposo estadounidense. Sánchez, quien había solicitado regularizar su estatus migratorio, fue repatriada a Cuba a pesar de cumplir rigurosamente con las condiciones impuestas por ICE y de tener pendiente un proceso migratorio en curso.
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