El exespía cubano Gerardo Hernández, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), ha sido blanco de críticas por promover un negocio privado que restauró un inmueble ubicado en una céntrica esquina en La Habana.
En un post de la red social Facebook, Hernández elogió el "renacer" de la esquina de Zapata y Paseo, y acompañó su publicación con una foto de la cafetería Papi Rey, completamente iluminada y con el nombre del sitio en luces de neón.
Posteriormente, y alegando ignorar qué era ese lugar -aun cuando las luces de neón muestran en grande el nombre- se defendió de los cientos de crítica recibidos por promover un negocio privado que vende bocadillos, hamburguesas, ensaladas, pizzas y pastas, a precios accesibles para pocos en Cuba, y por celebrar el sitio completamente iluminado, cuando la mitad de la isla está en apagón.
"Pasé de lejos, me llamó la atención el renacer de una esquina que otrora estuvo en ruinas, tomé la foto, y escribí lo que se lee: 'Renace una esquina...'. No mencioné lo que funciona en la edificación, porque no lo só, ni era el propósito", se justificó el exespía.
Los internautas no dejaron de criticar que ni siquiera se detuviera a pensar a quién debe pertenecer el negocio para estar en una esquina con una ubicación privilegiada.
"De alguien importante debe de ser, en la misma ave. Paseo, lograron cambiarle el nombre y precios súper elevados, las malas lenguas dicen es para lavar dinero", escribió una persona.

La mayoría coincidió en que el negocio pertenecía al mismo dueño de la cafetería sita en la esquina de 25 y G, Rey & Gaby, cuya novia tiene un espacio en el aeropuerto habanero: "¿Cómo es posible que en una Cuba tan difícil, puedan sobrevivir estos negocios?
Según Gerardo, no conoce ni los precios que se ofertan en el lugar ni cuánto pagan en impuestos y "en contribución social al municipio": "Ni si tienen planta eléctrica o usan iluminación LED, que consume menos, ni si suele haber cola o no... Solo asumo que si está tan 'a la vista', se hizo con apego a lo que establecen nuestras leyes", escribió.
Arremetiendo contra las afirmaciones del funcionario del régimen, los cubanos cuestionaron que el negocio funcionara con "apego" a las leyes.
"Ahí no va casi nadie y no quiebra porque los pocos que van, la gran élite de este país... sufragan los gastos... Pero la pregunta es... ¿Cómo pueden tener los precios por arriba del 30% de utilidad aprobado y no se lo coman los inspectores? Sencillo... Ahí no van inspectores", sentenció uno.
El lugar tiene casi un año, dijeron los internautas, y pertenece a personas con influencias en la cúpula del régimen.
"Tiene dueño de los pesos pesados, dirección 29 y Paseo vía expedita, zona congelada, unas cuadras de la Plaza de la Revolución, vía obligatoria, recorrido ida y vuelta, caravana presidencial, cualquiera no monta negocio en esa vía", apuntó alguien más.
Los precios de la cafetería que celebró Gerardo van desde los mil por bebidas hasta el doble de eso y más por hamburguesas, pizzas y ensaladas. El menú exhibe una gran variedad de alimentos y presume de de su servicio de entrega a domicilio.
Recientemente, se ha dado una reducción de Mipymes en Cuba debido a una combinación de factores económicos y políticos, que incluyen la crisis económica, la recesión, la inflación, y las restricciones gubernamentales al comercio mayorista. Estos aspectos han afectado gravemente a sectores como hoteles, restaurantes, industria y comercio.
En ese contexto, salta la pregunta de cómo puede sobrevivir un negocio privado, en una calle céntrica, y con acceso a disímiles proveedores de alimentos.
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