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Un ciudadano cubano residente en Miami fue arrestado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras ser identificado como autor de múltiples delitos sexuales contra menores.
Se trata de Gaspar Minardo Velázquez Ávila, de 64 años, quien tiene antecedentes por abuso lascivo y obsceno contra menores de edad, según informaron este martes las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con el comunicado oficial, Velázquez Ávila fue capturado en el condado de Miami-Dade y sus cargos incluyen agresiones sexuales a menores de 12 años por parte de un adulto mayor de 18, así como otros actos lascivos.
El arresto fue destacado por ICE Miami como parte de una operación para retirar de las calles a los "peores de los peores", bajo lo que definieron como una política de "cero tolerancia" hacia criminales peligrosos, particularmente aquellos con historial de delitos sexuales.
La base de datos pública de ofensores sexuales en Florida registra a Velázquez Ávila como un delincuente sexual registrado, con domicilio en el suroeste de Miami. Las autoridades locales han advertido a la comunidad sobre su peligrosidad y reiteran la importancia de reportar cualquier actividad sospechosa relacionada con este tipo de delitos.
En las últimas semanas, las autoridades federales han intensificado las redadas migratorias y han arrestado a varios ciudadanos, incluyendo a cubanos con historial delictivo, como fue el caso de Roberto Mosquera-Del Peral, de 58 años, quien fue detenido en Miami el 16 de junio.
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Mosquera contaba con condenas por homicidio y agresión agravada a un oficial de policía. Su posible deportación está siendo evaluada por ICE.
El 17 de junio, fue arrestado Pedro Pérez Barrera, un cubano de 73 años acusado de agresión sexual contra un menor de 12 años. El hombre tenía una orden final de deportación y fue clasificado como “delincuente agravado”.
Más recientemente, el 23 de junio, ICE anunció la detención de Joan Gil en Phoenix, Arizona. Sobre él pesaba una orden de deportación desde 2014 tras haber sido condenado por tráfico de metanfetamina. El mensaje oficial que acompañó su arresto —“Autodepórtate antes de que te encontremos, y te encontraremos”— generó una oleada de críticas por su tono amenazante.
Además, el lunes, la Corte Suprema de EE.UU. autorizó al presidente Donald Trump a reanudar deportaciones a terceros países, sin necesidad de que los migrantes puedan presentar pruebas de los riesgos que enfrentarían en esos destinos.
El fallo, aprobado por una mayoría conservadora (6-3), revoca una orden judicial previa que protegía a migrantes de posibles deportaciones a países donde pudieran enfrentar tortura o muerte. La decisión ya ha sido aplicada en casos recientes que incluyeron nacionales de Cuba, Myanmar y México, deportados a Sudán del Sur.
Las juezas liberales del Supremo denunciaron la medida como una “premiación de la ilegalidad”, alertando que se abre la puerta a deportaciones sin aviso ni garantías mínimas.
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