
El gobierno cubano anunció este viernes con entusiasmo la creación de Cayo Digital, un ambicioso proyecto tecnológico ruso que busca convertir la Isla de la Juventud en un “Silicon Valley” tropical.
Presentado por medios oficialistas como Cubadebate y alimentado por el aparato propagandístico ruso, Cayo Digital será, según sus promotores, un clúster tecnológico con más de 15.000 residentes, entre ellos 12.000 especialistas y 3.000 estudiantes dedicados a la localización de la producción de equipos y software mejor adaptados a las realidades y necesidades de la región.
Su ejecución, sin embargo, parecería inviable en el contexto cubano pues "implica la construcción o rehabilitación de obras de infraestructura necesarias para la vida y el trabajo de sus habitantes: oficinas, laboratorios, plantas industriales, residencias, tiendas, un centro comercial, instalaciones deportivas, culturales y de recreo. Asimismo, el 'clúster' contaría con guarderías, colegios y filiales universitarias", detalló el portal de noticias.
Los autores del proyecto subrayaron que "es importante asegurar vías de comunicación de buena calidad y servicios como gas, agua, electricidad, alcantarillado y recolección de basura", los cuales, paradójicamente, no funcionan en la nación caribeña.
El objetivo declarado del proyecto es ofrecer soluciones TIC desde la isla hacia el continente latinoamericano.
Sin embargo, algunos analistas sugieren que detrás de la retórica del desarrollo y la modernización, el plan impulsado por Rusia parece estar diseñado menos para beneficiar a los cubanos y más para que el Kremlin se consolide geopolítica y digitalmente en América Latina.
La información señala que el objetivo del proyecto es "potenciar la expansión internacional" del sector ruso de tecnologías de la información y comunicación.
Alexander Volkov, director de GenIT —empresa rusa que lidera el proyecto—hay "gran demanda en Latinoamérica y el Caribe por los equipos y soluciones del sector de tecnologías de la información y comunicación de Rusia".
Cuba no solo es un aliado histórico del Kremlin; es también el punto ciego perfecto para evadir restricciones internacionales, camuflar identidades empresariales y presentar productos rusos bajo marcas latinoamericanas.
Aunque los voceros del proyecto insisten en la importancia de la “infraestructura informática soberana”, los antecedentes de Rusia en materia de ciberseguridad apuntan en otra dirección.
Organismos independientes han denunciado que muchas de estas soluciones rusas han sido utilizadas para ciberespionaje, monitoreo masivo y control político.
En 2024, por ejemplo, el gobierno de Georgia acusó a una app de taxis de origen ruso de transferir datos personales a Moscú sin consentimiento.
Y en Cuba, la colaboración con empresas como NtechLab —especializada en reconocimiento facial— ya ha sido vinculada a proyectos de vigilancia ciudadana y represión política mediante el sistema cubano de inteligencia artificial DATYS.
El anuncio de Cayo Digital llega en medio de una de las peores crisis económicas de la historia reciente cubana: apagones generalizados, pobreza extrema, colapso del sistema de salud, y emigración masiva.
Cubadebate adelantó que el personal empleado en el proyecto podría ser mayoritariamente cubano: "la isla cuenta con personal de buena calidad del sector digital y de telecomunicaciones, mientras que, por ejemplo, la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría tiene programas de formación en ruso, algo que impacta positivamente en la interacción y la colaboración entre profesionales de los dos países".
"El 'clúster' ocuparía un espacio de 450 hectáreas. Actualmente, se encuentra en la etapa de diseño. Llegaría a contar con los primeros complejos residenciales entre 2026 y 2028"; mientras que "los primeros centros de investigación científica y plantas innovadoras se inaugurarían antes de 2030", subrayó el medio, que no cuestiona la viabilidad del proyecto.
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