Las últimas noticias de cubanos deportados desde Estados Unidos que terminan en territorio mexicano sin un estatus definido provoca incertidumbre de cómo protegerse ante la ley.
La situación preocupa a la comunidad migrante, que busca orientación en medio de las restricciones y los riesgos de quedar en la irregularidad.
De acuerdo con un video publicado en TikTok por la abogada especialista en migración en México, Irene Pascual, los cubanos pueden acogerse a diferentes vías legales dependiendo de su situación particular.
La jurista explicó que es fundamental revisar cada caso de manera individual antes de iniciar cualquier trámite.
Entre las opciones se encuentran la regularización migratoria por vínculo familiar —en caso de tener cónyuge o hijos mexicanos o residentes—, solicitudes por razones humanitarias, o la revalidación de documentos que hayan obtenido durante su tránsito por el país, siempre que sigan vigentes.
Para quienes no cuenten con estos recursos, la alternativa podría ser presentar una solicitud de refugio.
“Cada caso es distinto y debe analizarse con detalle”, señaló Pascual, al tiempo que animó a los cubanos afectados a buscar asesoría legal antes de tomar cualquier decisión que comprometa su futuro en México.
Uno de los casos más recientes es el de Ángel Luis Meléndez, migrante cubano que residió cuatro años en Estados Unidos y ahora enfrenta una situación de incertidumbre tras ser deportado y entregado a las autoridades migratorias mexicanas.
Fue llevado a México a pesar de que el gobierno de ese país ha insistido públicamente en que no ha aceptado recibir deportados de otras nacionalidades.
El relato de Meléndez, recogido por Univision, describe un proceso abrupto y traumático que comenzó tras la desestimación de su solicitud de asilo político.
De igual forma, otros cubanos han cambiado el sueño americano por uno mexicano. Para la pareja conformada por Lisandra y Wilson la vida transcurre en poco más de 30 metros cuadrados en México, con ventilador, cocina, camas compartidas y la gratitud por una nueva oportunidad.
“No es el sueño americano, pero para mí es un sueño bonito”, dice Lisandra, mientras muestra con orgullo su CURP, el documento que acredita su estancia legal en el país.
Ambos forman parte del éxodo de más de 300,000 cubanos que abandonaron la isla entre 2023 y 2024, y que, en lugar de continuar hasta Estados Unidos, optaron por buscar refugio en México.
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