Una joven cubana no dudó en compartir cómo empezó y cómo volvió de su viaje a Cuba, llamando la atención el contraste entre el antes y el después. Su resumen, publicado en TikTok, fue breve pero certero: “Con 10 libras menos, quemada del sol, con mil fotos, 500 videos, 0 peso, pero con el corazón llenito de amor”.
La usuaria @lietica.betancourt documentó en video su experiencia, desde que salía rumbo al aeropuerto hasta su regreso a casa. No dio muchos detalles, pero las imágenes hablan por sí solas: bronceada, despeinada, en ropa cómoda y con esa cara de “lo di todo en este viaje”.
Aunque no se trata de una figura pública, su video ha conectado por su sinceridad y su tono simpático. No es una historia espectacular, pero sí muy común para quienes viven fuera de Cuba y regresan a visitar: intensidad, familia, calor, y algún que otro gasto que se va sumando sin uno darse cuenta.
Durante su estancia, también mostró pequeños fragmentos de su paso por la isla: paseos, momentos de reencuentro y escenas que no necesitan explicación para entender lo que se siente. Todo contado sin poses, con la espontaneidad de lo cotidiano.
Su “después” se resume en una mezcla de agotamiento, cariño y nostalgia. Y aunque volvió más flaca y sin un peso, lo hizo con el corazón lleno. ¿Te ha pasado algo parecido?
Cada vez más cubanos en el exterior comparten en redes sociales fragmentos de sus visitas a la isla. Los videos suelen estar cargados de nostalgia, emociones y escenas cotidianas que evocan el reencuentro con la familia, la comida de siempre o los lugares del pasado. Publicaciones como esta funcionan como pequeñas cápsulas de memoria para quienes viven lejos, pero no dejan de mirar atrás.
Archivado en:
