
Las autoridades cubanas informaron sobre un intento de introducir cocaína a la isla utilizando como camuflaje paquetes de toallas húmedas, en lo que describen como una nueva táctica del narcotráfico.
El hecho fue revelado por Wiliam Pérez González, vicejefe primero de la Aduana General de la República, quien escribió en la red social X que la droga fue detectada en el aeropuerto internacional de La Habana.
Según precisó, los responsables emplearon un tercer país para intentar ocultar el verdadero origen del cargamento, pero la operación fue frustrada tras los controles fronterizos.
“Cocaína oculta en paquetes de toallas húmedas detectada en el aeropuerto de La Habana, usaron un tercer país para esconder el origen y chocaron con una frontera segura en el combate a este flagelo”, publicó el funcionario en su cuenta oficial, en alusión al trabajo conjunto de la Aduana y los órganos antidrogas.
Las autoridades no ofrecieron detalles sobre la cantidad de droga incautada ni el estado de los implicados, aunque remarcaron la importancia de los controles fronterizos y la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico.
En los últimos meses, varios reportes oficiales han confirmado incautaciones de cocaína y marihuana en puertos y aeropuertos del país, lo que refleja la utilización de Cuba como ruta de tránsito y el creciente ingenio de los narcotraficantes para introducir sustancias ilícitas.
El gobierno cubano sostiene que mantiene una política de “tolerancia cero” contra las drogas, aunque organizaciones independientes y expertos han advertido que la isla no está exenta de ser utilizada como corredor del narcotráfico en el Caribe, con el riesgo de que aumenten tanto los intentos de entrada como el consumo interno.
El narcotráfico ha desplegado en Cuba métodos cada vez más ingeniosos para introducir cocaína y marihuana, usando desde productos de higiene hasta alimentos y objetos religiosos.
Semanas antes, las autoridades descubrieron cocaína oculta en latas de atún y, en otro operativo, detectaron intentos de introducir droga a través de duchas eléctricas y motores de agua.
En un caso particularmente llamativo, un pasajero intentó ingresar a la isla con un muñeco de Eleguá cargado de cocaína, evidenciando el uso de símbolos religiosos como camuflaje.
Otros intentos incluyeron el traslado de paquetes de droga adheridos al cuerpo de un viajero y el hallazgo de estupefacientes dentro de gominolas y cajetillas de cigarrillos. Incluso, a inicios de junio, una mujer fue arrestada en el aeropuerto de La Habana con cocaína camuflada entre sus pertenencias.
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