
Una funcionaria de la Unión Eléctrica de Cuba reveló en un acto público que, ante la crisis energética que golpea a la isla, se ve obligada a cocinar con carbón “como casi todas las mujeres”, en alusión a la precariedad que enfrentan miles de familias cubanas.
La declaración ocurrió durante la constitución del Comité de Género de la Unión Eléctrica, espacio en el que se reconoció el aporte de las trabajadoras del sector en medio de los prolongados apagones y la difícil situación económica.
“Llegamos tarde sin energía, cocinamos con carbón como casi todas las mujeres. En la mañana siguiente nos maquillamos con una lámpara en la mano, pero salimos a trabajar”, expresó la funcionaria en su intervención.
El evento contó con la participación de representantes de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y el Ministerio de Energía y Minas, quienes destacaron los “méritos y aportes” de las trabajadoras del sistema eléctrico en medio de la crisis.
El director general de la Unión Eléctrica calificó a las mujeres del sector como “heroínas que inspiran”, asegurando que “combaten más que los hombres, son más disciplinadas y mejores cuadros”.
Las palabras de la funcionaria evidencian la contradicción entre los reconocimientos oficiales y la realidad cotidiana que enfrentan las cubanas, quienes recurren a métodos rudimentarios como cocinar con carbón ante los apagones que superan las 12 horas diarias en varias provincias del país.
La crisis energética que afecta a Cuba se mantiene con largos apagones en todo el país. Este miércoles la Unión Eléctrica (UNE) informó que la afectación al servicio dejó un déficit de capacidad de generación de 1,746 MW a las 10:00 de la noche del martes, coincidiendo con el horario de mayor demanda nacional.
La UNE explicó en su comunicado que la situación fue más crítica de lo previsto debido a la salida de servicio de la unidad 8 de la Central Termoeléctrica (CTE) Mariel y una demanda superior a la pronosticada.
El reporte oficial detalla múltiples incidencias técnicas y estructurales. En medio de una de las peores fases de la crisis energética que vive Cuba, más de 9 millones de personas están cocinando hoy en condiciones precarias, insalubres y peligrosas, según alertó el Food Monitor Program (FMP), una organización independiente que monitorea desde hace tres años el acceso a servicios básicos en la isla.
La cifra proviene del análisis del último Censo de Población y Viviendas de Cuba y de estudios propios del FMP, que estiman que alrededor de 1,7 millones de hogares usan gas licuado (GLP), otros 2 millones dependen exclusivamente de la electricidad, y unos 220 mil cocinan con gas manufacturado.
El resto de la población queda completamente expuesta a cortes de electricidad, a la paralización del suministro de gas o a medios rudimentarios.
Considerando un promedio de 3 a 4 personas por hogar, más de 9 millones de cubanos enfrentan dificultades graves o imposibilidad total para cocinar en sus viviendas, subrayó la organización.
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