
Vídeos relacionados:
En el corazón de El Vedado, en la esquina de Paseo y calle 15, se alza una de las residencias más singulares de la arquitectura doméstica cubana, la mansión de Pablo González de Mendoza.
Esta obra maestra del arquitecto Leonardo Morales y Pedroso, fue construida entre 1916 y 1918. No solo sintetiza las aspiraciones de la alta burguesía habanera de su tiempo, sino que representa uno de los exponentes más refinados del llamado “Estilo Morales” o “Estilo Vedado”.
¿Quién fue el propietario original de la mansión?
Pablo González de Mendoza, destacado miembro de la élite capitalina de principios del siglo pasado, mandó a erigir esta residencia con el propósito de combinar confort, prestigio y elegancia.
El blog Historia de Cuba detalla que Pablo González de Mendoza Pedroso era natural de España y en 1911 había fundado el Banco Mendoza y Compañía, del que fue su único propietario y presidente hasta su fallecimiento en 1952.
Lo más leído hoy:
También fue fundador del Banco Hipotecario Mendoza una institución comercial, con sucursal y oficina central en el Palacio de Aldama. Ocupaba el puesto 24 entre los bancos de Cuba, por el monto de sus depósitos que ascendían a $4 900 000.
El nombre de este acaudalado empresario queda ligado a una casa que se convirtió en símbolo del buen gusto arquitectónico y el cuidado diseño urbano que caracterizó al barrio de El Vedado desde su concepción en la segunda mitad del siglo XIX.
¿Qué hace tan especial a la mansión de 15 y Paseo?
La vivienda destaca por una armoniosa mezcla de sobriedad clásica e innovación funcional. Desde el exterior, las cubiertas planas conviven con techos de tejas y volumetrías que dialogan con amplios jardines, concebidos como zonas de resguardo y contemplación.
El interior de la vivienda se integra con el espacio ajardinado que la rodea, con una armónica transición de lo íntimo a lo público, potenciada por terrazas, escalinatas y zonas de paseo dentro del recinto, que otorgan ritmo y profundidad a la estructura de esta lujosa mansión cubana.
En el vestíbulo, la escalera de mármol con trazo semicircular constituye una de las piezas centrales del diseño, iluminada por una vidriera emplomada que filtra la luz. Dos salones conectados fluyen hacia las terrazas, reforzando la sensación de amplitud y continuidad espacial.
La Oficina del Historiador destacó que si algo convierte a esta mansión en un bien patrimonial sin igual, es su piscina pompeyana interior: la primera construida bajo techo en Cuba. Está inspirada en el impluvium de las casas romanas, sin embargo, fue una adición posterior a la obra original.
Su lucernario sostenido por vigas de madera pintadas, junto a su diseño clásico, ofrecía un espacio multifuncional que, en días de celebración, se transformaba en salón de baile gracias a un sistema de tablones removibles. Un verdadero lujo de época que habla del ingenio y refinamiento de sus creadores.
La Fototeca Histórica de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana conserva una valiosa colección de imágenes de esta residencia, tomadas por el fotógrafo Luis A. Quintero Framil. Estas fotos permiten apreciar en detalle la evolución estética de la casa y su excelente estado de conservación.
CiberCuba tuvo la oportunidad, hace algunos años, de visitar esta emblemática propiedad y documentar en imágenes su interior intacto, con muebles, vitrales y detalles arquitectónicos originales que han sobrevivido al paso del tiempo.
Actualmente, la mansión está al cuidado de la Embajada del Reino Unido en La Habana, pues es la residencia del embajador de ese país en Cuba.
Esta "suerte" que ha tenido el inmueble garantiza su mantenimiento y preservación como parte del patrimonio arquitectónico de El Vedado, algo que no tuvieron la dicha de disfrutar otras mansiones de la capital que se encuentran hoy en la absoluta ruina, a pesar de ser parte de la historia de la arquitectura cubana.
Archivado en: