
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que delegó en Russ Vought, exdirector de la Oficina de Administración y Presupuesto, la tarea de supervisar el cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), actualmente en proceso de liquidación.
“Le comenté en broma al presidente que tenía cuatro trabajos. Me dijo que le pasara uno a mi amigo Russ Vought. Así lo hice”, escribió Rubio en la red social X.
“Desde enero hemos ahorrado a los contribuyentes decenas de miles de millones de dólares. Con un pequeño conjunto de programas trasladados al Departamento de Estado, USAID está oficialmente en modo de cierre. Russ está ahora al frente de este proceso”, aseguró.
La decisión se enmarca en la política de la administración de reducir lo que califican como “fraude, despilfarro y abuso” en el gasto gubernamental.
Rubio destacó que, por primera vez en 50 años, el presidente utilizó su autoridad bajo la Impoundment Control Act para aplicar una “rescisión de bolsillo”, cancelando 5,000 millones de dólares en fondos de ayuda exterior y organizaciones internacionales.
Entre los programas eliminados figuran 2,7 millones de dólares para proyectos de “democracia inclusiva” en Sudáfrica, 4 millones para “concienciación global LGBTQI+” y fondos para el “Global Labor Program”.
Según Rubio, estos no responden al interés nacional y representan una desviación de la prioridad de “poner a Estados Unidos y a los estadounidenses en primer lugar”.
Con esta delegación, Russ Vought tendrá a su cargo el cierre administrativo de una agencia que, según Rubio, “hace mucho tiempo se salió de control” y dejó de cumplir con su misión original de impulsar el desarrollo como instrumento de política exterior.
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