Una declaración jurada publicada por la justicia de Dallas reveló espeluznantes detalles sobre el asesinato del gerente de un motel, decapitado con un machete frente a su esposa e hijo por un ciudadano cubano.
Según informó CBS News, el sospechoso fue identificado como Yordanis Cobos-Martínez, de 37 años, quien trabajaba en el Downtown Suites Motel junto a la víctima, Chandra Nagamallaiah, de 50 años.
De acuerdo con el documento judicial, todo comenzó cuando Nagamallaiah pidió a los empleados no usar una lavadora dañada. Una compañera de trabajo que estaba con Cobos-Martínez declaró que él se molestó porque la mujer tradujo el mensaje, en lugar de que el gerente le hablara directamente.
Minutos después, Cobos-Martínez salió de la habitación, tomó un machete y atacó violentamente a Nagamallaiah.
El gerente intentó huir hacia la oficina del motel, donde estaban su esposa y su hijo, pero fue alcanzado. Tanto la esposa como el menor trataron de intervenir para salvarlo, sin éxito.
De acuerdo con la policía, Cobos-Martínez le quitó el celular y la tarjeta de acceso a la víctima, y continuó el ataque hasta decapitarlo.
El detective a cargo del caso relató en la declaración que el cubano “pateó la cabeza de Nagamallaiah dos veces hacia el estacionamiento y luego la recogió para depositarla en un contenedor de basura”.
Un testigo que habló con CBS Texas contó que vio a la familia desesperada: “Me siento mal por su familia porque salieron y no sabían qué hacer, ella gritaba, vociferaba, pero le dije que se fuera porque no sabía si él también la iba a atacar”.
Arresto y antecedentes
Cobos-Martínez fue detenido poco después, cuando un camión de bomberos lo vio caminando armado y con la ropa ensangrentada. Los rescatistas siguieron al sospechoso hasta que la policía pudo arrestarlo.
Las autoridades confirmaron que el cubano admitió el crimen en un interrogatorio. Actualmente permanece en la cárcel del condado de Dallas bajo un cargo de homicidio capital, además de una orden de detención migratoria.
Registros judiciales muestran que Cobos-Martínez había sido arrestado previamente en Estados Unidos por robo de autos en Florida, y enfrentaba cargos por indecencia con un menor y agresión en Houston.
La brutalidad del asesinato ha conmocionado a la ciudad y dejado marcada a la familia de la víctima, que presenció cada instante de la tragedia. El caso también vuelve a poner en primer plano la discusión sobre seguridad pública y el manejo de inmigrantes con antecedentes penales en Estados Unidos.
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