El presidente Donald Trump exigió este viernes que se aplique la pena de muerte tanto al presunto asesino del activista conservador Charlie Kirk, muerto en un campus universitario de Utah, como al responsable del brutal crimen de la refugiada ucraniana Iryna Zarutska, apuñalada en un tren en Charlotte, Carolina del Norte, en agosto.
"En Utah tienen la pena de muerte y tienes un gobernador muy bueno ahí, lo he llegado a conocer, está muy empeñado en la pena de muerte en este caso y debería estarlo. En Carolina del Norte también lo tienen, pero tenemos que asegurarnos de que eso suceda. Eso fue un crimen horrible", afirmó en una entrevista en Fox News.
Trump aseguró que el supuesto autor del crimen contra Kirk ya está detenido: "Creo que, con un alto grado de certeza, lo tenemos bajo custodia".
El mandatario describió el momento en que recibió la noticia del asesinato: "Dijeron: 'Charlie Kirk está muerto’. No entendía qué querían decir. Pregunté: '¿Qué quieren decir con muerto?'. 'A Charlie Kirk le dispararon...'. Simplemente les dije: 'Salgan. Márchense'".
Trump destacó la relación personal de su familia con el activista y fundador de Turning Point USA, y recordó un encuentro que organizó para que su hijo Barron lo conociera: "Regresó y dijo: '¡Ese tipo es genial, papá!'".
Kirk, de 31 años, murió tras recibir una bala en el cuello, disparada desde un edificio cercano mientras participaba en un evento universitario. Estaba casado y tenía dos hijos pequeños.
El presidente responsabilizó a la "izquierda radical" del crimen, y afirmó que Kirk Charlie es "un mártir de la verdad y la libertad".
Según medios locales, el homicida es Tyler Robinson, de 22 años, quien habría sido arrestado luego de que un pastor religioso convenciera a su padre de entregarlo a las autoridades.
El FBI había ofrecido una recompensa de hasta 100,000 dólares por información que condujera a la captura del asesino.
Trump recordó que Utah cuenta con la pena de muerte y pidió al gobernador local que la aplique en este caso. "Eso fue un crimen horrible", sentenció.
El caso de la refugiada ucraniana
Trump también expresó su deseo de que se ajusticie a Decarlos Brown, acusado de asesinar a la joven refugiada ucraniana Iryna Zarutska, de 23 años, en un tren de Charlotte.
"El ANIMAL que mató tan violentamente a la hermosa joven de Ucrania, quien vino a Estados Unidos buscando paz y seguridad, debe recibir un juicio rápido y ser sentenciado ÚNICAMENTE con la pena de muerte. ¡No puede haber otra opción!", escribió el presidente.
Zarutska trabajaba en una pizzería local y aquella noche viajaba en el tren Blue Line cuando Brown, con un historial de condenas por robo a mano armada y allanamiento de morada, la apuñaló en el cuello sin previo aviso.
La joven murió desangrada en el vagón ante la mirada impotente de varios pasajeros, algunos de los cuales intentaron auxiliarla.
La fiscal general Pam Bondi confirmó que la pena de muerte está "sobre la mesa".
El Departamento de Justicia presentó cargos federales contra Brown que podrían llevarlo a cadena perpetua o pena capital, además de enfrentar una acusación estatal por asesinato en primer grado en Carolina del Norte.
Trump: "Tenemos que ser despiadados"
En declaraciones previas desde la Casa Blanca, Trump instó a su Gobierno a endurecer la respuesta contra el crimen: "Tenemos que ser despiadados como ellos. Es lo único que entienden".
A finales de agosto, anunció que su administración propondrá la pena de muerte para todo aquel que cometa asesinatos en Washington D.C.
El anuncio forma parte de una estrategia más amplia para enfrentar lo que él califica como una "criminalidad desbordada" en la capital del país.
Durante su intervención, fue categórico: "Si alguien asesina a alguien en la capital, pena de muerte".
Tanto el asesinato de Charlie Kirk como el de Iryna Zarutska han provocado conmoción en el país, no solo por la brutalidad de los hechos, sino también por la creciente presión política para reinstaurar ejecuciones en estados donde existe la pena de muerte pero no se aplica desde hace años.
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