La influencer venezolana Isabella Ladera demandó a su expareja, el cantante colombiano Beéle, por supuestamente haber filtrado un video íntimo de ambos que se volvió viral en redes sociales el pasado 7 de septiembre.
Según la demanda presentada en una corte de Miami, y obtenida por varios medios internacionales como Billboard y TMZ, Ladera acusa a Beéle —cuyo nombre real es Brandon de Jesús López Orozco— de haber compartido intencionalmente el video sexual o de haberlo entregado a terceros que terminaron publicándolo.
“Solo dos personas tenían los videos, y Ladera ya los había borrado hace casi un año y medio”, sostienen sus abogados del bufete Hachar Law Group. “La única otra persona que, según Ladera, tenía los videos, Beéle, dejó claras sus intenciones cuando se negó a eliminarlos tras la solicitud de Ladera de que lo hiciera”, añadieron en el documento legal.
La demanda califica lo ocurrido como invasión de privacidad, acoso sexual cibernético, imposición intencional de angustia emocional y negligencia, y solicita una indemnización significativamente superior a los 50.000 dólares, que es el umbral mínimo legal establecido para este tipo de demandas. Ladera argumenta que ha sufrido "vergüenza, humillación y angustia mental como resultado de la divulgación pública de sus asuntos y actividades privadas".
La relación entre ambos comenzó en diciembre de 2023 y, según la influencer, fue Beéle quien solicitó grabar los encuentros íntimos durante su noviazgo. En mayo de 2024, Ladera asegura haberle pedido que eliminara los videos, pero él se negó y cuestionó su confianza, según consta en la denuncia.
El escándalo estalló cuando el video fue compartido por WhatsApp y rápidamente se volvió viral. Ladera recurrió a Instagram el 8 de septiembre para responsabilizar públicamente al cantante por la filtración, calificándola como “una de las traiciones más crueles” que había vivido y señalando que constituía una forma de violencia contra las mujeres.
Por su parte, Beéle negó ser el autor de la filtración en una declaración publicada el 9 de septiembre —y posteriormente eliminada— en la que afirmó que también era víctima de la difusión no consentida del material íntimo. Sus representantes legales indicaron que se habían iniciado acciones legales tanto en Estados Unidos como en Colombia para retirar el contenido de las plataformas digitales y preservar la evidencia bajo la Ley de Derechos de Autor de la Era Digital.
Hasta el momento, ni el cantante ni sus abogados han respondido a nuevas solicitudes de comentarios sobre el proceso legal en curso.
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