El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció este martes un discurso en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde defendió su cuestionada política migratoria basada en la reducción de solicitudes de asilo y el incremento de las deportaciones.
“Cuando comenzamos a detener y deportar a todos los que cruzaban la frontera, y a expulsar a los inmigrantes ilegales de Estados Unidos, simplemente dejaron de venir”, aseguró.
Trump vinculó el debate migratorio con la seguridad en Europa, citando cifras de prisiones en Alemania y Suiza. “En 2024, casi el 50% de los reclusos en Alemania eran extranjeros o migrantes”, apuntó.
“En Suiza, es el 72%. Cuando tus cárceles están llenas de supuestos solicitantes de asilo que devolvieron la bondad con crimen, es hora de terminar con el fallido experimento de las fronteras abiertas”, afirmó.
El mandatario insistió en que los migrantes que violan la ley o presentan solicitudes falsas de refugio “deben ser enviados de inmediato de regreso a sus países”, y subrayó que los problemas deben resolverse en las naciones de origen, no “crear nuevos problemas” en Estados Unidos o Europa.
“Europa está en serios problemas. Ha sido invadida por una fuerza de inmigrantes ilegales como el mundo nunca había visto. Y por ser políticamente correctos, no están haciendo nada al respecto”, dijo.
En otro momento de su discurso, Trump arremetió contra el multilateralismo y criticó a la propia ONU, a la que acusó de financiar la crisis migratoria.
También descalificó las políticas contra el cambio climático, a las que llamó “la mayor estafa jamás perpetrada en el mundo”, y se refirió a la transición energética como un “engaño verde” más costoso que los combustibles fósiles.
El presidente estadounidense anunció además que su administración liderará “un esfuerzo internacional para reforzar la Convención de Armas Biológicas” mediante un sistema de verificación con inteligencia artificial.
Trump aprovechó la tribuna para comparar su actual mandato con lo que llamó “cuatro años de debilidad, anarquía y radicalismo” bajo la administración anterior.
“Hace un año nuestro país estaba en serios problemas, pero hoy somos la nación más dinámica del mundo”, afirmó, destacando lo que describió como la economía más fuerte, las fronteras más seguras y el ejército más poderoso del planeta.
El discurso de Trump, cargado de amenazas, advertencias y reproches a países europeos y organismos internacionales, coincidió con la creciente presión diplomática sobre Washington para encontrar salidas al conflicto en Gaza y la guerra en Ucrania.
Además, reiteró que reconocer un Estado palestino sería “una recompensa para Hamás” y criticó a Europa por seguir comprando petróleo ruso pese a la invasión de Ucrania.
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