
Un hecho de abigeato sacudió recientemente la provincia de Sancti Spíritus, cuando un recluso que se encontraba de pase penitenciario aprovechó la ocasión para robar un caballo y sacrificarlo en su propia vivienda, ubicada en la calle Bayamo.
De acuerdo con una publicación en el perfil de Facebook “Mi lealtad acrisolada”, vinculado al MININT, el sujeto identificado como Anniel fue sorprendido “con las manos en la masa” gracias a la rápida reacción de vecinos y autoridades, que frustraron el intento de comercializar o aprovechar la carne del animal.
El detenido enfrenta ya consecuencias legales por el robo y sacrificio ilegal de ganado, un delito que en Cuba tiene sanciones severas.
Sin control el robo y sacrificio de ganado en los campos de Cuba
En el mes de junio, campesinos cubanos denunciaron que el robo y sacrificio de ganado continúa fuera de control en los campos de la isla, afectando gravemente la economía agropecuaria y la seguridad alimentaria.
Pese a los esfuerzos anunciados por el régimen, los ganaderos y campesinos expresaron que la sustracción de reses y su posterior venta ilegal de carne se ha convertido en una práctica casi impune, especialmente en provincias con alta actividad ganadera como Camagüey, Sancti Spíritus, Villa Clara y Ciego de Ávila, citó el medio oficialista Cubadebate.
Las declaraciones surgieron en el contexto del Tercer Ejercicio Nacional de prevención y enfrentamiento al delito, la corrupción, las drogas y las ilegalidades, ya que según datos extraoficiales, solo en el primer semestre de 2025 se reportaron cientos de casos de sacrificio ilegal de ganado.
Aunque el gobierno orientó un plan de acción que incluye patrullajes en los barrios, y la reactivación de los destacamentos de vigilancia cederista, y las patrullas campesinas, los ganaderos consultados advierten que las medidas anunciadas tienen poco impacto si no se resuelve la falta de insumos, alimentos para el ganado, combustible y, sobre todo, si no se castiga de manera ejemplar a las redes organizadas que se dedican al sacrificio ilegal y comercialización clandestina.
De hecho, en abril fue noticia que un campesino cubano, de 71 años, vendió su ganado por miedo a que se lo roben o lo sacrifiquen ilegalmente, según contó en una entrevista para la agencia EFE, donde se evidencia esta problemática que afecta severamente a los ganaderos.
"Han matado mucho ganado a muchos campesinos. A mí me empezaron a matar (vacas) cada dos o tres días, luego cada 15 días. ¡Me mataron hasta ocho! Y yo le dije al hermano mío: 'Mira, yo no puedo seguir. Vamos a quitarlo todo porque a este paso nos vamos a quedar sin nada y ya estamos viejos'", dijo el hombre identificado como Julio y residente en el poblado de Vegas, ubicado entre Cárdenas y Santa Marta, Matanzas.
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