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La política de Estados Unidos hacia Cuba continuará centrada en el respaldo al pueblo cubano y la presión al régimen, sin contemplar negociaciones con La Habana, según declaró este viernes un alto funcionario del Departamento de Estado a Martí Noticias.
La fuente describió al gobierno cubano como un "régimen colapsado, dirigido por ancianos cuyo único objetivo es mantener el control político", y afirmó que carece de ideas o planes para sacar al país adelante.
Respecto a las sanciones impuestas por Washington, el funcionario las defendió como una herramienta dirigida exclusivamente contra el aparato militar y de seguridad de la isla.
“Si mañana se levantaran todas las sanciones, lo único que ocurriría es que los militares robarían más dinero para esconderlo en cuentas en Suiza. Nada cambiaría en Cuba”, sentenció.
Reiteró que los ciudadanos estadounidenses pueden hacer negocios con emprendedores privados cubanos, y que es el propio régimen quien impide ese tipo de comercio, no Estados Unidos.
También calificó de “narrativa desgastada” la acusación del gobierno cubano sobre el embargo como causa de la crisis económica.
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“Si no tienen carros no es porque no puedan comprarlos. Pueden adquirirlos, pero no tienen dinero porque su sistema no produce. Y cuando logran un contrato, no pagan sus deudas”, criticó.
“El problema de Cuba no es su relación con Estados Unidos, sino las decisiones que toma su propia cúpula de poder. No hay nada con qué comprometerse, porque ni ellos mismos saben lo que quieren hacer”, dijo el funcionario.
También rechazó que se estén negociando acuerdos migratorios con La Habana, en referencia al tema de las deportaciones. “No hay nada que negociar. Cada país tiene la obligación de recibir a sus ciudadanos. Es su deber, punto”, aseguró. Aunque reconoció que La Habana acepta solo a ciertos deportados, Estados Unidos continúa con los vuelos de repatriación.
Sobre el contexto actual, recordó que en apenas dos años Cuba ha perdido más del 13% de su población, principalmente jóvenes, en un éxodo sin precedentes. “La gente huye no por un imán estadounidense, sino porque quiere escapar de la isla a cualquier lugar”.
Consultado sobre la presencia de inteligencia rusa y china en territorio cubano, el funcionario reconoció su preocupación, pero subrayó que no altera la realidad de un régimen sin rumbo, que sobrevive robando y ocultando fondos en el extranjero.
En cuanto a los derechos humanos, denunció que Cuba mantiene una de las tasas más altas de presos políticos per cápita del mundo. “Seguiremos presionando por su liberación, pero sin convertir la excarcelación en un negocio, como hizo Maduro”, afirmó.
Finalmente, aseguró que la administración de Donald Trump mantiene una línea clara hacia Cuba. “El presidente Trump es claro y consistente: dice lo que hace y hace lo que dice. No habrá financiamiento para el régimen. Sí habrá apoyo para el pueblo que busca un cambio”, concluyó.
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