
La opositora cubana Berta Soler, fundadora y actual líder del movimiento Damas de Blanco, envió un emotivo mensaje a José Daniel Ferrer tras su destierro forzoso a Estados Unidos, en el que reconoció su entrega a la causa democrática y el alto costo personal que ha pagado por enfrentarse al régimen cubano.
“Hermano José Daniel, hiciste todo por el pueblo de Cuba, y por poco pierdes tu vida. Esa familia te necesita. Ya estás en un país libre, país de las oportunidades: Estados Unidos”, escribió Soler, en palabras que cobran especial significado por tratarse de una de las principales voces disidentes en la isla.
La también exprisionera política ha liderado durante más de dos décadas la organización Damas de Blanco, integrada por mujeres que luchan por la liberación de los presos políticos en Cuba.
Su respaldo a Ferrer, quien pasó años en prisión sometido a aislamiento y torturas, reafirma la necesidad de unidad entre los sectores opositores dentro y fuera de la isla.
El mensaje de Soler destaca no solo el sufrimiento personal de Ferrer, sino también la urgencia de que pueda recuperarse junto a su familia, tras haber sido liberado y expulsado directamente desde la cárcel hacia el exilio en Miami.
Este lunes, Ferrer ha recibido numerosas muestras de solidaridad de activistas, políticos y ciudadanos cubanos dentro y fuera del país, luego de su arribo a Estados Unidos acompañado de sus familiares.
Poco después de su arribo a Estados Unidos, Ferrer se trasladó a la sede de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), en Miami, donde ofreció una conferencia de prensa.
“Esa es la pregunta más difícil y el reto más grande de todos”, confesó al referirse a cómo equilibrar su vida familiar con su activismo político.
“Es muy complejo y difícil, porque mi intención es reencontrarme con mi familia. Este niño apenas me ha visto desde que nació”.
Ferrer relató que su hijo menor lo vio solo tres meses y medio durante la pandemia de COVID-19, después de una excarcelación breve de la prisión de Aguadores, antes de volver a ser encarcelado.
“Ella –dijo señalando a su hija– apenas me ha visto en su vida, porque desde su nacimiento pasé más de la mitad del tiempo en prisión”, recalcó.
Aun así, reafirmó su compromiso con la causa: “Quiero estar presente para ellos en todo lo posible, pero también quiero mantenerme muy unido y coordinado con todos mis hermanos en Cuba y en el exilio”.
El opositor aseguró a los presentes que "la lucha continúa con esfuerzo redoblado dentro y fuera de Cuba" y confesó tener “sentimientos encontrados” en sus primeras declaraciones públicas en suelo estadounidense.
“Estoy contento de estar con mi familia, sin temor a que nos van a asaltar la casa ahorita; contento de estar en tierra de libertad con tantos buenos amigos, muy queridos por mí y por la familia, pero muy triste sobre todo por los que quedan en prisión”, afirmó.
Con una bandera cubana sobre los hombros, el opositor cubano agradeció la presencia de miembros del exilio y periodistas en la FNCA, donde ofreció una rueda de prensa.
Dijo sentirse muy feliz de estar acompañado por su esposa Nelva Ismarays Ortega Tamayo, tres de sus hijos, su sobrino y su hermano, pero advirtió que no todo es alegría: “Es un momento muy duro, difícil y triste porque hay otros hermanos en Cuba que sobreviven en condiciones terribles en las peores cárceles del hemisferio occidental”.
Ferrer mencionó a presos políticos como Félix Navarro, Saylí Navarro, Sissi Abascal, Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Castillo, entre otros. Reafirmó que la lucha no termina, y que ahora se redobla “dentro y fuera de Cuba”.
“Hay que poner fin a la dictadura antes de que acabe el gobierno de Donald Trump”, declaró, y subrayó que EE.UU. tiene también un problema con el comunismo en Cuba, que debe ser enfrentado.
Sobre la realidad de la oposición, advirtió que “sabemos que hay muchos agentes haciéndose pasar por opositores en Cuba y también aquí”, una realidad que, según dijo, no debe desviar el objetivo común: la libertad de todos los cubanos.
Vídeos relacionados:
Archivado en: