El reguetonero cubano Yomil Hidalgo volvió a encender las redes sociales tras declarar, en una reciente entrevista difundida por el influencer Papel Encara, que tiene “unas ganas locas” de pisar suelo estadounidense.
La confesión, aparentemente inofensiva, bastó para reabrir viejas heridas entre el artista y el presentador Alexander Otaola, quien no tardó en responderle desde los comentarios: “Yo lo estoy esperando”.
El comentario del presentador en Instagram provocó una avalancha de reacciones —más de 80 respuestas en menos de 24 horas— que mezclaron burla, expectativa y recuerdo del violento altercado que ambos protagonizaron en Miami hace siete años.
“Tengo unas perras ganas de llegar allá”
En el fragmento compartido por Papel Encara, Yomil aparece relajado, hablando de sus planes con un tono entusiasta y coloquial.
“Miami, mi hermano… ni hablar de eso. Tengo unas perras ganas de acabar de llegar allá. Eso va a ser una locura. Yo sé que con las cosas que voy a hacer, el show, todo eso, ustedes saben… lo tengo visualizado hace muchos años”, dijo el músico, antes de añadir que “mucha gente” lo está esperando.
La frase “con ganas locas de pisar suelo americano” fue utilizada por el propio influencer para titular la publicación, acompañada de emojis de avión y café.
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Pero lo que pudo haber sido solo una confesión de nostalgia o ambición artística se convirtió rápidamente en un nuevo capítulo del enfrentamiento Yomil-Otaola, uno de los más sonados entre un artista y un comunicador cubano en el exilio.
Otaola no perdona
Bajo el post de Papel Encara, decenas de usuarios etiquetaron a Alexander Otaola, animándolo a reaccionar. El presentador, fiel a su estilo directo, dejó un escueto pero contundente comentario: “Yo lo estoy esperando”.
La respuesta bastó para desatar una avalancha de comentarios de sus seguidores —y detractores de Yomil—, muchos recordando el episodio de 2018 en que el reguetonero agredió físicamente a Otaola en una tienda de Miami.
En aquella ocasión, el conductor denunció públicamente el hecho y anunció que presentaría cargos, aunque el caso nunca llegó a resolverse judicialmente.
Desde entonces, Otaola no ha ocultado su animadversión hacia el intérprete de ‘Te paso a buscar’, a quien ha acusado en varias ocasiones de mantener vínculos con el régimen cubano. Por su parte, Yomil ha llamado al presentador “difamador” y “anti-cubano”, acusándolo incluso de haber influido en la negativa de su visa a Estados Unidos.
Entre burlas y advertencias
Los comentarios en el post reflejan el clima polarizado que rodea a ambas figuras. “El ICE es el que te va a estar esperando”, escribió un usuario, mientras otro ironizó: “Los agentes del G2 no entran a EE. UU.”.
Otros fueron más agresivos: “A dónde va el chivato este”, “Quédate en Cuba, policía”, “Prepárate, que en cuanto pongas un pie en Miami vas directo a corte”, o lo que comentó una usuaria, en referencia a la bofetada de 2018: “Nadie tiene derecho a darle a nadie, y menos a una persona que no te va a responder”.
El comentario de Otaola, por su parte, fue respondido con decenas de réplicas —entre risas, insultos y advertencias— que confirman que, pese al paso del tiempo, la confrontación sigue viva en la memoria colectiva del público cubano.
Vieja rivalidad, nuevas plataformas
El conflicto entre ambos es ya parte del imaginario pop del exilio. Lo que comenzó como un enfrentamiento físico derivó en años de indirectas, ataques mediáticos y acusaciones mutuas. Ahora, las redes sociales amplifican cada palabra, cada gesto y cada reacción.
Para muchos usuarios, la tensión entre Otaola y Yomil trasciende lo personal y refleja una grieta más amplia: la que divide a artistas cubanos que se han mantenido dentro del sistema cultural de la dictadura y aquellos que, como Otaola, lo denuncian abiertamente desde el exilio.
El eco de una “guerra” sin tregua
Mientras Yomil sueña con llegar a “la Yunay” y Otaola le asegura que lo espera “como cosa buena”, la audiencia asiste a un nuevo episodio de una disputa que mezcla farándula, política y viejas cuentas pendientes.
Si el reguetonero logra o no finalmente pisar suelo estadounidense es todavía una incógnita, pero lo que sí está claro es que, de hacerlo, el recibimiento estará lejos de ser silencioso.
En palabras de un comentarista: “¡Llegaaaaa, que hay una comisión del sheriff y del alguacil esperándote en el aeropuerto!”.
Y a juzgar por el tono de las redes, no parece que estuvieran bromeando.
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