Cuatro presuntos narcotraficantes murieron este miércoles tras un ataque militar estadounidense en aguas internacionales del Pacífico Oriental.
La operación, ejecutada por orden del presidente Donald Trump, tuvo como blanco una embarcación identificada como narcolancha y atribuida a una Organización Terrorista Designada (OTD), según detalló el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
El anuncio fue realizado por el propio Hegseth a través de su cuenta oficial en X, donde aseguró que se trató de un “ataque cinético letal” realizado por las fuerzas del Departamento de Guerra.
Según el parte oficial, el objetivo era una embarcación identificada previamente por los servicios de inteligencia estadounidenses como involucrada en el tráfico ilegal de estupefacientes.
La narcolancha se desplazaba por una “ruta conocida de narcotráfico”, y al momento del ataque “transportaba estupefacientes”.
El impacto provocó la explosión total del navío, y se ha confirmado la muerte de los cuatro tripulantes, calificados por las autoridades como “narcoterroristas varones”que murieron durante el ataque, que se realizó en aguas internacionales.
Lo más leído hoy:
Hegseth subrayó que ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido, y enfatizó que este tipo de operativos forman parte de una estrategia ampliada de combate frontal al narcotráfico transnacional.
La publicación de Hegseth estuvo acompañada de un vídeo de 22 segundos en el que se observa una lancha a gran velocidad recibiendo un impacto explosivo en pleno océano.
Aunque no se ofrecieron coordenadas exactas, se sabe que la operación ocurrió en el Pacífico Oriental, en lo que se presume es una ruta habitual utilizada por lanchas rápidas provenientes de costas venezolanas o colombianas.
La duodécima operación: Una campaña en curso
Con este ataque, suman doce operaciones similares en lo que va de año bajo la administración Trump.
El saldo, hasta el momento, asciende a 61 presuntos narcotraficantes muertos, según cifras oficiales.
Solo el lunes anterior, 14 personas perdieron la vida en acciones similares.
Las fuerzas armadas estadounidenses han optado por una política de enfrentamiento directo, sin intermediación judicial, lo que ha desatado críticas desde distintos sectores.
Si bien el gobierno estadounidense sostiene que estas acciones buscan proteger su territorio de la entrada de drogas ilícitas, legisladores y analistas han manifestado preocupación por la falta de procesos judiciales que confirmen la culpabilidad de los atacados.
“El hemisferio occidental ya no es un refugio seguro para los narcoterroristas que introducen drogas en nuestras costas para envenenar a los estadounidenses”, declaró Hegseth.
Y concluyó: “El Departamento de Guerra continuará buscándolos y eliminándolos dondequiera que operen".
Desde el punto de vista del Ejecutivo, estas acciones son justificadas bajo el principio de seguridad nacional y la guerra contra el narcotráfico.
Para sus detractores, sin embargo, se trata de ejecuciones extrajudiciales que abren la puerta a posibles abusos de poder.
La cadena de ataques indica un patrón cada vez más agresivo, con acciones preventivas que se ejecutan sin advertencia y sin captura previa de los presuntos involucrados.
Contexto: narcotráfico y designación como OTD
La inclusión de grupos narcotraficantes dentro de la lista de Organizaciones Terroristas Designadas por EE.UU. ha sido clave para justificar la acción militar directa.
Esta clasificación permite operar sin necesidad de intermediación judicial previa, dado que se consideran amenazas directas a la seguridad nacional.
Si bien el comunicado oficial no identifica a qué grupo pertenece esta última embarcación, fuentes extraoficiales han señalado en operativos anteriores posibles vínculos con carteles venezolanos o disidentes colombianos, que operan con logística marítima en alta mar para evadir el rastreo de radar.
Archivado en:
