El huracán Melissa dejó un panorama desolador en el Geoparque Nacional La Gran Piedra, Santiago de Cuba: techos arrancados, viviendas derrumbadas, caminos bloqueados y la histórica zona turística convertida en ruinas.
Trece años después del paso del huracán Sandy, la tragedia se repite con igual crudeza, aunque las personas no son las mismas ni tienen esperanzas de una pronta recuperación.

El sacerdote católico Leandro NaunHung publicó un video en redes sociales en el que documenta los graves daños provocados por el huracán Melissa en la zona de La Gran Piedra, uno de los parajes más emblemáticos de Santiago de Cuba, aunque no por ello deja de ser tierra olvidada y de difícil acceso.
En la grabación, el religioso recorre las viviendas afectadas, sorteando obstáculos, y conversa con los vecinos, que narran con tristeza cómo el ciclón les arrancó los techos y destruyó sus pertenencias.
“No dejó un techo vivo”, dice una mujer al relatar el impacto del huracán en esta comunidad rural de Santiago de Cuba.
NaunHung también muestra la destrucción del Hotel Gran Piedra, donde las cabañas quedaron sin cubiertas, y la pérdida casi total de un jardín local, cuyo acceso continúa obstruido por árboles caídos y deslizamientos de tierra, y es famoso por las flores que obtiene.
“El bosque, lo más lindo que tenía la Gran Piedra, quedó arrasado”, se escucha decir en el recorrido.
El Museo La Isabelica, antiguo asentamiento cafetalero Patrimonio de la Humanidad, también resultó severamente afectado.
Según el sacerdote, el viento se llevó la cubierta del edificio, aunque la estructura principal permanece en pie.
Vecinos entrevistados en el video aseguran que aún no han recibido visita ni ayuda de las autoridades.
“Aquí no ha venido nadie, padre. Nadie”, repite Mamita, una emblemática trabajadora del jardín mientras muestra los destrozos que provocó Melissa.
Otros mencionan que los caminos siguen intransitables y que para llegar a las casas hay que hacerlo a pie o en animales de carga.
El testimonio de NaunHung y los habitantes refleja la magnitud de los daños en una comunidad que aún recuerda el paso del huracán Sandy en 2012.
Muchos coinciden en que Melissa fue incluso más fuerte.
“Pensábamos que iba a pasar en categoría tres, pero para mí pasó en cinco”, agregó Mamita, mostrando lo poco que quedó.
El impacto de Melissa ha dejado a La Gran Piedra sin su infraestructura turística y sin buena parte de sus viviendas.
Los habitantes intentan reconstruir con materiales recuperados mientras esperan la llegada de ayuda estatal o de organizaciones religiosas.
“Nos queda la vida, pero casi sin fuerzas”, concluyó Mamita quien es una de las personas más importantes en la comunidad.
Preguntas frecuentes sobre el impacto del huracán Melissa en Santiago de Cuba
¿Cuáles fueron las principales afectaciones causadas por el huracán Melissa en La Gran Piedra?
El huracán Melissa causó una destrucción total en La Gran Piedra, con techos arrancados, viviendas derrumbadas y caminos bloqueados. La histórica zona turística fue convertida en ruinas, afectando severamente sitios emblemáticos como el Hotel Gran Piedra y el Museo La Isabelica.
¿Qué impacto tuvo el huracán Melissa en otras localidades de Santiago de Cuba?
El huracán Melissa dejó una estela de destrucción en varias localidades de Santiago de Cuba, incluyendo Guamá, El Cobre y Altamira. Estas zonas experimentaron derrumbes de viviendas, caída de postes eléctricos, deslizamientos de tierra y cortes en los servicios básicos como electricidad y agua.
¿Cómo ha respondido el gobierno cubano tras el paso del huracán Melissa?
Los testimonios de los habitantes de las zonas afectadas indican que el gobierno cubano no ha brindado una respuesta inmediata ni efectiva tras el paso del huracán Melissa. Muchas comunidades se sienten abandonadas, sin recibir ayuda ni visitas de las autoridades, mientras enfrentan condiciones precarias.
¿Cuál ha sido el papel de la Iglesia Católica en la asistencia a los damnificados por el huracán Melissa?
La Iglesia Católica ha desempeñado un papel crucial en la asistencia a los damnificados por el huracán Melissa, distribuyendo alimentos y organizando ayuda humanitaria. Cáritas Parroquial de El Cobre, por ejemplo, ha repartido raciones de comida entre las familias afectadas y está movilizando voluntarios para apoyar en la reconstrucción.
Archivado en: