Una familia del municipio Mella, en Santiago de Cuba, denunció haber sido amenazada por la policía después de comprar algunos troncos para reparar el techo de su vivienda, destruido tras el paso del huracán Melissa.
El caso fue difundido por el periodista cubano Mario J. Pentón en sus redes sociales.
Según el reporte, los agentes acudieron a la casa de los afectados y advirtieron que podrían ser detenidos por adquirir madera de origen no autorizado, pese a que los troncos fueron comprados para reconstruir su vivienda familiar.
“Por esos palitos que compramos, para reparar el techo donde vive un niño chiquito. Tenemos un niño alérgico y el ciclón nos llevó el techo. Ahora viene la policía a llevarnos presos por estos palitos”, relató una de las víctimas en un video compartido por Pentón.
“La presa se llenó. En vez de venir a multarnos por esos palitos que compramos, lo que tienen es que venir a traer techo y cemento. Que tenemos los niños llenos de mocos”, agregó indignada la madre.
El incidente refleja el clima de control y hostigamiento que enfrentan las familias cubanas incluso cuando intentan reparar con medios propios los daños causados por los desastres naturales.
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En lugar de recibir apoyo material o asistencia humanitaria, los damnificados son objeto de inspecciones, multas o amenazas policiales.
El municipio de Mella fue uno de los más golpeados por el huracán Melissa, con decenas de viviendas derrumbadas y un número indeterminado de familias que aún viven bajo techos improvisados.
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