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Tras la oleada de críticas por su ausencia de los recorridos oficiales tras el paso del huracán Melissa, Lis Cuesta, la no-Primera Dama cubana, se dejó ver este miércoles en Mayarí, Holguín, su provincia natal, junto a su esposo.
“Desde la Educación y la Cultura revisamos hoy la recuperación posterior a Melissa, en Mayarí. Una linda escuela, maestros y estudiantes que esperanzan”, escribió Cuesta en X.
La no-primera Dama compartió una foto tras el colectivo de alumnos y profesores de una escuela rural, y junto a su esposo y el ministro de Cultura del régimen Alpidio Alonso.
Se trató de la escuela primaria Rubén Martínez Villena, en la circunscripción 82 de Cabonico, “donde 61 niños reciben clases y cuentan con los recursos elementales para el aprendizaje integral”, según la página de Facebook del gobierno local.
Aparte de la foto en su cuenta de X, Cuesta brilla por su ausencia en las otras imágenes que han reseñado el recorrido gubernamental por una termoeléctrica y el consejo popular Levisa.
“¿Y la holguinera Lis Cuesta dónde está?”
Mientras el oriente cubano intenta recuperarse de los estragos del huracán Melissa, que ha dejado a miles de familias sin techo, sin alimentos y sumidas en el abandono, Lis Cuesta Peraza, esposa del gobernante Miguel Díaz-Canel, guardó silencio y demoró un mes en aparecer por la provincia.
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La llamada “no primera dama” del régimen cubano no había mostrado señales de empatía hacia las víctimas, limitándose a compartir mensajes de propaganda política sobre el embargo estadounidense.
El contraste entre ese discurso y la realidad que viven los damnificados ha desatado críticas dentro y fuera de Cuba. Usuarios en redes sociales se preguntan “¿dónde está la holguinera Lis Cuesta?”, recordando que, pese a haber nacido en esa provincia, no ha aparecido públicamente ni ha expresado solidaridad concreta con su pueblo.
“Ella solo aparece para posar en eventos internacionales, hoteles de lujo o misiones culturales; cuando el pueblo sufre, desaparece”, escribió el medio alternativo ‘La Tijera’, reflejando un sentir ampliamente compartido.
No es la primera vez que Cuesta Peraza genera indignación con su aparente desconexión del sufrimiento ciudadano.
En 2022, en medio de prolongados apagones, escribió que tenía “el corazón en modo estropajo”, frase que se convirtió en objeto de burlas y memes por su falta de empatía. Desde entonces, su figura se asocia a la frivolidad del poder y al contraste entre el privilegio y la miseria que atraviesa el país.
En Holguín, la devastación es evidente: casas derrumbadas, cosechas arrasadas y comunidades enteras incomunicadas. Mientras tanto, la “primera dama sin cargo” prefiere repetir los eslóganes del régimen sobre el embargo antes que mirar de frente la tragedia que golpea su propia tierra natal.
La “no primera dama” del silencio y el privilegio
La esposa de Díaz-Canel lleva años ensayando el papel de “mujer del poder” en una dictadura que ni siquiera reconoce oficialmente la figura de primera dama.
Ella insiste en que ese título es “burgués y patriarcal”, pero se comporta como tal cada vez que acompaña a su esposo en alfombras rojas, banquetes internacionales o actos del Partido Comunista, con escoltas, vestidos de diseñador, joyas y complementos de lujo.
Cuando la tragedia toca la puerta del pueblo, Cuesta Peraza desaparece. No hay lágrimas, no hay consuelo, no hay gesto humano. Su activismo en redes sociales se limita a aplaudir consignas sobre el “bloqueo genocida”, mientras ignora los apagones, los derrumbes y los niños sin medicamentos.
En lugar de empatía, reparte discursos vacíos de “resistencia” y frases que rozan el ridículo, como aquella de 2022 en la que aseguró tener “el corazón en modo estropajo” mientras millones de cubanos cocinaban con leña y dormían bajo un calor sofocante por la falta de electricidad.
Preguntas frecuentes sobre la aparición de Lis Cuesta tras el huracán Melissa
¿Por qué Lis Cuesta tardó casi un mes en visitar Holguín después del huracán Melissa?
Lis Cuesta tardó casi un mes en visitar Holguín tras el huracán Melissa, lo que generó críticas por su falta de empatía hacia las víctimas. Durante ese tiempo, se limitó a compartir mensajes de propaganda política sobre el embargo estadounidense, lo que contrastó con la situación de emergencia que vivían los damnificados.
¿Cuál ha sido la reacción de la población cubana ante la visita de Lis Cuesta a Holguín?
La reacción de la población cubana ha sido de indignación y crítica hacia Lis Cuesta. Muchos consideran su visita tardía como un gesto de desconexión y privilegio, y destacan que su figura está más asociada con la propaganda del régimen que con una verdadera preocupación por el pueblo cubano.
¿Qué acciones ha tomado el gobierno cubano tras el paso del huracán Melissa en Holguín?
El gobierno cubano ha realizado visitas oficiales para evaluar los daños y coordinar la recuperación, pero la respuesta ha sido criticada por su falta de efectividad y el tono triunfalista de sus mensajes oficiales. Muchas comunidades siguen sin recibir la asistencia adecuada, y la protección ante desastres depende en gran medida de la ayuda entre cubanos.
¿Cómo ha sido percibida la figura de Lis Cuesta en el contexto de la crisis humanitaria en Cuba?
Lis Cuesta ha sido percibida como un símbolo de privilegio y desconexión del poder cubano. Su presencia en actos internacionales y su ausencia en momentos de crisis han reforzado esta imagen, desatando críticas sobre su falta de empatía y el gasto de recursos públicos en sus viajes.
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