El segundo juicio contra el defenestrado exministro Alejandro Gil ha dejado varios titulares, uno de ellos: el Estado podría confiscarle la casa donde vive su familia.
Su hermana María Victoria Gil en entrevista con el periodista Mario J. Pentón. aseguró este sábado que “se ha manejado” en el juicio que se desarrolla desde el pasado 26 de noviembre.
Se trata de una casa en Miramar que le entregaron a cambio de la casa familiar que había heredado de su familia.
“Esta casa se la dieron a mi hermano a través de una permuta estatal”, aseguró María Victoria, quien cuestionó la legitimidad del posible decomiso, puesto que no se trata de un inmueble obtenido como parte de una actividad ilícita.
“Yo le había donado a mi sobrina la casa familiar, que era de mi hermano y mía, una casa que heredamos ambos de nuestros padres”, aseguró.
“Yo misma a través del Comité Central, porque mi hermano no se atrevía, yo misma luché con cartas y más cartas para que le entregaran a mi hermano una vivienda decente y hacerle una permuta estatal. Fui yo quien lo logró”, afirmó.
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La casa que le dieron, de dos pisos, y que comparte con un viceministro, era una empresa que estaba destruida y que reedificaron, aseguró la hermana de Gil.
“La parte de arriba, muy modesta, se la dieron a mi hermano, ¡pero para obtener esa casa tuvieron que entregar la casa que yo le di”, se quejó.
“No es una casa mal habida (…) No le pueden quitar la casa”, arguyó.
No obstante, admitió que en una dictadura “eso es Cuba, se la van a quitar”, porque “en las dictaduras no hay derechos”.
Díaz-Canel como testigo
María Victoria aseguró además que el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel compareció como testigo de cargo en el juicio por delitos económicos contra su hermano, a quien durante años presentó como su hombre de confianza, tutoró académicamente y elogió públicamente incluso después de su destitución.
El proceso, que se desarrolla bajo un fuerte secretismo y a puertas cerradas, es el segundo contra el exministro: el primero fue por espionaje, causa en la que la Fiscalía llegó a pedir cadena perpetua y que sí fue anunciada en el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana.
En esta ocasión, sin embargo, ni una sola nota oficial ha informado a la población sobre el juicio por corrupción, lavado de activos, tráfico de influencias y otros delitos económicos, lo que ha indignado a la familia del acusado.
María Victoria, que reside en España, aseguró que tiene fuentes directas dentro del proceso y confirmó que el juicio duró cuatro días y quedó concluso para sentencia, aunque bajo un “secretismo absoluto”.
“La población no ha tenido ni siquiera la información a través del noticiero nacional de televisión… Es una falta de respeto hacia el pueblo de Cuba”, denunció, al recordar que en España incluso los procesos contra altas figuras del Estado se hacen públicos.
Uno de los puntos más polémicos revelados por María Victoria es la presencia de Díaz-Canel como testigo de la acusación.
“El presidente de la República de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel, ha comparecido al juicio contra mi hermano como testigo de cargo. Testigo de cargo es testigo de la acusación”, subrayó.
La abogada recordó que la relación entre ambos era estrechísima: Díaz-Canel fue tutor de la tesis de Economía de Alejandro Gil.
El 2 de febrero de 2024, un día después de su destitución, lo felicitó públicamente por su “excelente trabajo”.
El 6 de febrero, en su cumpleaños, volvió a felicitarlo e incluso lo invitó a seguir trabajando por la revolución.
“Eran uno, eran uno. Mi cuñada me decía ‘es que se adoran, no pueden vivir el uno sin el otro’. Y ahora, simplemente por limpiar su imagen tan dañada nacional e internacionalmente, es capaz de comparecer contra mi hermano como testigo de cargo en un juicio por corrupción. Me parece vergonzoso”, afirmó María Victoria a Pentón, y calificó la actuación de Díaz-Canel como una traición personal y política.
La hermana del exministro denunció además presiones directas sobre la familia para mantener el silencio.
Contó que sus sobrinos y su cuñada pudieron entrar a la sala “a previa firma de un documento de confidencialidad y secretividad absoluta” y que le han pedido que no dé entrevistas.
“Mi sobrina me rogó: ‘tía, por favor, no hables más, que eso en lugar de ayudar perjudica a mi padre’”, relató.
Pese a ese pedido, María Victoria decidió hablar públicamente, alegando que “el pueblo de Cuba tiene derecho” a conocer las interioridades de un caso de corrupción de alto nivel.
“Yo hablo porque tengo la verdad en la mano y porque me parece increíble que le priven al pueblo del derecho de saber qué ha pasado con uno de los ministros más importantes del país”, sostuvo.
La abogada reconoció que su hermano ha admitido varios de los delitos económicos que se le imputan. “Sé que mi hermano cometió delitos de índole económica… El poder corrompe, y cuando estás en un círculo corrupto, el medio te va llevando sin darte cuenta”, dijo, al tiempo que recalcó que ningún ministro sale “limpio” de un sistema que definió como estructuralmente corrupto.
Un “chivo expiatorio”
Maria Victoria insistió en que Gil está siendo utilizado como “chivo expiatorio”.
“Es imposible que toda esta corrupción haya ocurrido y solo caiga Gil… Los importantes han ido desapareciendo por el camino y solo quedan pequeños niveles. Aquí el único que está pagando por todo es Alejandro Miguel Gil Fernández”, denunció.
Anunció que llevará el caso “hasta las últimas consecuencias”, incluso a la Corte Internacional de Justicia, y aseguró que su objetivo es que, si se prueban delitos económicos, “caigan con él todos los que tengan que caer”, incluidos otros altos cargos que habrían participado o mirado hacia otro lado.
María Victoria también cuestionó el abandono de la élite que rodeaba al exministro en tiempos de poder.
Mencionó nombres de figuras públicas que frecuentaban su casa y se beneficiaban de su cercanía al poder, y que hoy, asegura, han desaparecido.
“¿En qué momento de estos duros años han ido a ver a mi hermano a la cárcel, o han preguntado a mi familia si está bien?”, se preguntó, asegurando que “los que antes lo honraban y le pedían favores, hoy no están”.
Mientras el régimen mantiene el juicio sumido en la opacidad, las únicas noticias que trascienden llegan a través de la prensa independiente y de la propia María Victoria, que ha decidido enfrentar el silencio impuesto y denunciar lo que considera una operación política para salvar la imagen de la cúpula, con Díaz-Canel a la cabeza, a costa de quien fuera uno de sus hombres más cercanos.
Preguntas frecuentes sobre el juicio y situación de Alejandro Gil
¿Por qué podría perder Alejandro Gil la casa donde vive su familia?
El Estado cubano podría confiscarle la casa debido a un juicio en curso contra él por delitos económicos, aunque su hermana María Victoria Gil argumenta que la vivienda fue obtenida legalmente a través de una permuta estatal, y no como resultado de actividades ilícitas.
¿Qué acusa al exministro Alejandro Gil en su juicio?
Alejandro Gil enfrenta cargos de corrupción, lavado de activos, tráfico de influencias y otros delitos económicos, además de un juicio previo por espionaje, donde la fiscalía llegó a pedir cadena perpetua. Sin embargo, el proceso se desarrolla en un clima de secretismo y sin transparencia.
¿Cuál es la postura de María Victoria Gil sobre el juicio contra su hermano?
María Victoria Gil considera que el juicio es una maniobra política para usar a su hermano como "chivo expiatorio". Denuncia la falta de transparencia y derechos en el proceso, y asegura que su hermano está pagando por la corrupción sistémica del régimen cubano.
¿Qué papel jugó Miguel Díaz-Canel en el juicio contra Alejandro Gil?
Miguel Díaz-Canel compareció como testigo de cargo en el juicio contra Alejandro Gil, a pesar de haber sido su mentor y aliado político. Esta acción ha sido vista por María Victoria Gil como una traición personal y política, utilizada para limpiar su propia imagen.
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