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El senador estadounidense Bernie Sanders cuestionó este sábado la legalidad constitucional de la operación militar ordenada por el presidente Donald Trump en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
El legislador por Vermont, una de las principales figuras del ala progresista del Partido Demócrata, acusó al mandatario republicano de actuar fuera de los límites del poder presidencial.
“El presidente Trump no tiene la autoridad constitucional para atacar a otro país”, escribió Sanders en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
“Cuando el 60% de los estadounidenses viven al día, debería centrarse en las crisis internas, poner fin a su aventurerismo militar ilegal y dejar de intentar ‘gobernar’ Venezuela para las grandes petroleras”, agregó.
Sanders se sumó así a las voces críticas dentro de Estados Unidos que han condenado la intervención militar en territorio venezolano, calificándola de “acto de guerra no autorizado”.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también rechazó la intervención y dijo que habló personalmente con Trump para expresarle su desacuerdo.
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Subrayó que la Constitución estadounidense otorga al Congreso —y no al presidente— la potestad de declarar la guerra o autorizar operaciones militares ofensivas en el extranjero.
“Trump ha cruzado una línea peligrosa. No puede actuar como si tuviera carta blanca para iniciar guerras sin rendir cuentas al pueblo estadounidense”, señaló en declaraciones a medios locales.
El senador también cuestionó los motivos detrás de la intervención, sugiriendo que la ofensiva responde más a intereses económicos que a objetivos democráticos.
“Trump está tratando de ‘dirigir’ Venezuela para las grandes petroleras. Es un patrón que hemos visto antes en la historia de Estados Unidos”, afirmó.
Sus declaraciones se produjeron luego de que la Casa Blanca confirmara la captura de Maduro y Cilia Flores durante una operación militar nocturna en Caracas, coordinada por el Comando Sur y fuerzas especiales estadounidenses.
Trump aseguró que la misión “no dejó bajas estadounidenses” y que se trató de un “acto de justicia internacional”.
En el Congreso, varios legisladores demócratas y republicanos han pedido aclaraciones al Ejecutivo sobre si existió una autorización previa para el uso de la fuerza militar.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, advirtió que “ningún presidente puede iniciar una guerra sin el consentimiento del Congreso”.
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