
Vídeos relacionados:
La ofensiva militar del gobierno de Donald Trump en Venezuela ha encendido las alarmas en el Congreso de Estados Unidos.
Durante una sesión informativa con altos funcionarios de la Casa Blanca a inicios de esta semana, el senador demócrata Chuck Schumer pidió garantías claras de que la administración no contempla extender sus operaciones a otros países de la región.
Mencionó dos en particular: Cuba y Colombia. La respuesta que recibió no fue tranquilizadora.
“Pedí garantías de que no estaban planeando operaciones en otros países, y mencioné algunos de los que usted ha mencionado, entre ellos Colombia y Cuba, y su respuesta me decepcionó mucho, mucho”, declaró Schumer a los medios tras la reunión.
Aunque no ofreció detalles sobre lo dicho por los funcionarios, su reacción dejó claro que la posibilidad de nuevas acciones militares no está descartada por la administración republicana.
Una sesión informativa sin respuestas claras
La reunión con funcionarios de la Casa Blanca, celebrada a puerta cerrada y con la participación de ambas Cámaras del Congreso, tenía como finalidad explicar los pormenores de la operación militar estadounidense en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Lo más leído hoy:
A la sesión asistieron el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; la fiscal general, Pam Bondi; el director de la CIA, John Ratcliffe; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine.
Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, aprovechó el espacio para plantear una preocupación que comenzaba a tomar fuerza en los pasillos del Capitolio: ¿hay otros países en la mira del Pentágono?
Su inquietud fue directa y precisa, pero la falta de una respuesta convincente solo aumentó el desconcierto.
“Me sentí muy insatisfecho cuando les pregunté si estaban considerando entrar en otros países. Fue realmente preocupante”, confesó el senador.
Schumer lamentó que la Administración no ofreciera “ninguna respuesta real” sobre los planes futuros, ni siquiera sobre el despliegue actual en Venezuela.
“Hice cuatro preguntas sencillas. ¿Cuántos soldados estadounidenses vamos a enviar a Venezuela? No lo saben. ¿Cuánto tiempo vamos a gobernar Venezuela? No lo saben. ¿Cuánto va a costar esto? Tampoco lo saben. ¿Qué país será el siguiente? Se desconoce”, resumió ante la prensa.
Las palabras del senador se suman a un clima de creciente tensión diplomática, alimentado por recientes declaraciones de Trump en las que no descarta una intervención en Colombia y lanza ataques directos contra el presidente Gustavo Petro.
Para Schumer y otros legisladores, la falta de claridad en los planes del Ejecutivo representa un riesgo no solo para la estabilidad regional, sino también para el control democrático sobre las decisiones de guerra.
Trump insinúa operación en Colombia: “Suena bien para mí”
La inquietud de Schumer se vio reforzada por los comentarios del presidente Trump el domingo, apenas un día después de la intervención en Venezuela.
Consultado por periodistas sobre una posible operación similar en Colombia, el mandatario respondió sin rodeos: “Suena bien para mí”.
Trump fue más allá al referirse directamente al presidente colombiano Gustavo Petro, a quien calificó de “un hombre enfermo, al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”.
Añadió además: “Mejor que se cuide”, en una amenaza velada que ha sido interpretada como una grave escalada de la tensión entre Bogotá y Washington.
Estas declaraciones, pronunciadas a bordo del Air Force One, han provocado un fuerte rechazo desde Colombia y han alimentado las especulaciones sobre una potencial operación militar estadounidense en suelo colombiano.
El gobierno colombiano responde: “Una reiterada agresión”
Desde la Casa de Nariño, el Ejecutivo colombiano respondió con firmeza a las amenazas de Trump.
En una declaración conjunta leída por la directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE), Angie Rodríguez, los ministros del gabinete expresaron su respaldo al presidente Petro y condenaron lo que calificaron como una “reiterada agresión y amenaza” por parte del Gobierno de Estados Unidos.
El documento advierte que las acciones de Trump no solo afectan al mandatario colombiano, sino que comprometen principios fundamentales del derecho internacional y la convivencia entre naciones soberanas.
El Ejecutivo colombiano atribuyó las crecientes tensiones al papel internacional que ha asumido Petro en defensa del multilateralismo, la soberanía nacional, la causa palestina, la lucha contra el cambio climático y la paz mundial.
Cuba, en la sombra de la amenaza
Aunque Cuba no ha sido blanco de declaraciones tan directas como las emitidas contra Colombia, su nombre fue mencionado explícitamente por Schumer al solicitar garantías de no intervención.
La falta de respuesta por parte del Ejecutivo estadounidense ha encendido también las alertas sobre la posibilidad de que la isla pueda ser objetivo de futuras operaciones.
En el pasado, Trump ha vinculado reiteradamente a Cuba con el gobierno de Maduro y con redes de narcotráfico como el Cártel de los Soles, designado por el Departamento de Estado como Organización Terrorista Extranjera.
Bajo ese mismo pretexto -la lucha contra el narcotráfico-, se ejecutó la operación militar en Venezuela.
Desde el Congreso, algunos legisladores advierten que la narrativa de seguridad nacional podría extenderse a otros países de la región, particularmente aquellos que han mantenido posiciones críticas frente a la política exterior de Washington.
El operativo en Venezuela: Secuestro, juicio y condena internacional
El sábado anterior, fuerzas estadounidenses lanzaron una operación militar sorpresa en Venezuela, que afectó zonas de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira.
La intervención culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York bajo custodia.
El gobierno venezolano calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y denunció que el verdadero objetivo del ataque era apoderarse de los recursos estratégicos del país, como el petróleo y los minerales.
Maduro fue presentado el lunes ante un tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde se declaró no culpable de varios cargos, incluidos delitos de narcoterrorismo.
En su ausencia, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. Países como Rusia han exigido la liberación de Maduro y condenado la operación.
“Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior”, expresó el gobierno ruso en un comunicado.
¿Una política exterior sin control?
La Casa Blanca ha justificado la intervención en Venezuela como un paso necesario para proteger la seguridad de Estados Unidos, aludiendo a que la mayoría de la droga que llega al país tendría su origen en ese país sudamericano.
En los últimos meses, la Armada estadounidense ha reportado el hundimiento de supuestas “narcolanchas” y la ejecución de cerca de un centenar de presuntos narcotraficantes en operaciones en el Caribe y el Pacífico.
Pero para Schumer y otros senadores, el peligro radica en la ausencia de un plan coherente y transparente. El temor no es solo la expansión de las acciones militares, sino el precedente que se sienta cuando el Ejecutivo actúa sin consultar al Congreso ni al sistema internacional.
“Creen que pueden dar el primer paso, derrocar a Maduro, y no tienen ni idea de cuáles serán los pasos del 2 al 10”, advirtió Schumer.
“Eso nos preocupa mucho a todos”, añadió.
Y en medio de ese desconcierto, una pregunta continúa sin respuesta: ¿Qué país será el siguiente?
Archivado en: