El respaldo público de Donald Trump a la idea de que su poderoso secretario de Estado, Marco Rubio, pudiera convertirse en presidente de Cuba tras un cambio político en la isla, ha reactivado un viejo debate: ¿es jurídicamente posible, políticamente viable o solo una forma de presionar al régimen de La Habana?
Marco Rubio, “pesadilla” del castrismo
Rubio, hijo de emigrantes cubanos nacido en Miami y actual secretario de Estado de Estados Unidos, es una de las figuras más hostiles al régimen de La Habana y ha vinculado sistemáticamente la suerte de Cuba con la de Venezuela, defendiendo sanciones y operaciones que culminaron en la captura de Nicolás Maduro.
En entrevistas recientes, ha calificado a Cuba como “un gran problema”, ha insistido en que el aparato de seguridad de Maduro estaba controlado por agentes cubanos y ha advertido que la isla podría ser el próximo objetivo de la presión de Washington.
Cuando Trump dice: “Me suena bien”
El presidente Donald Trump reeditó en su red social un mensaje de un usuario que fantaseaba con ver a Marco Rubio como “presidente de Cuba” tras un eventual colapso del régimen, acompañándolo con la frase: “¡Me suena bien!”.
Ese simple gesto, en medio de la escalada contra La Habana después de la captura de Maduro y del anuncio de que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”, disparó las especulaciones en redes y foros del exilio sobre una eventual transición tutelada desde Washington en la que Rubio jugaría un rol central.
Lo que dicen las constituciones cubanas
La Constitución vigente de 2019 exige que el presidente sea ciudadano cubano por nacimiento, diputado a la Asamblea Nacional y, crucialmente, que no tenga otra ciudadanía, lo que excluye de entrada a una figura como Rubio, estadounidense por nacimiento y plenamente integrado en la política de Estados Unidos.
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La Constitución de 1940, en cambio, reconocía como cubanos por nacimiento a los hijos de cubanos nacidos en el extranjero si se avecindaban en Cuba y no prohibía la doble nacionalidad, lo que abre, al menos en el plano teórico, la opción de que un descendiente de cubanos nacido en Miami pudiera aspirar a la jefatura del Estado en un escenario de restauración democrática.
Entre la especulación y el mensaje político
Aunque la idea de un “presidente Marco Rubio” en La Habana parece hoy más un recurso retórico que un plan real, funciona como mensaje de presión máxima al régimen cubano: su principal enemigo internacional no solo le quita a su aliado venezolano, sino que aparece en las quinielas imaginarias para ocupar el Palacio de la Revolución.
Para que esa fantasía se acercara mínimamente a la realidad haría falta mucho más que un tuit: un cambio de régimen en Cuba, una nueva Constitución que abra la puerta a la diáspora, una redefinición de la ciudadanía y, sobre todo, la voluntad de los propios cubanos.
Preguntas frecuentes sobre la posible presidencia de Marco Rubio en Cuba y la situación política actual
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¿Es posible que Marco Rubio sea presidente de Cuba?
No es legalmente posible bajo la Constitución cubana vigente de 2019, ya que exige que el presidente sea ciudadano cubano por nacimiento y sin otra ciudadanía. Marco Rubio, nacido en Estados Unidos, no cumple con estos requisitos. Sin embargo, en un hipotético escenario de cambio constitucional, podría considerarse, al menos en teoría.
¿Qué papel juega Marco Rubio en la política hacia Cuba y Venezuela?
Marco Rubio es un actor clave en la política estadounidense hacia América Latina, especialmente en la relación entre Cuba y Venezuela. Ha sido un firme defensor de sanciones y presiones económicas para debilitar los regímenes de ambos países. Rubio considera que debilitar a Venezuela podría precipitar un colapso en Cuba, debido a la dependencia de la isla del apoyo venezolano.
¿Cómo ha reaccionado el gobierno de Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro?
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses ha marcado un punto de inflexión en la política de EE.UU. hacia América Latina. El gobierno de Trump, con Marco Rubio como secretario de Estado, ha intensificado la presión sobre Cuba, utilizando el colapso económico venezolano para aislar aún más al régimen cubano y abriendo la posibilidad de un cambio de régimen en la isla.
¿Cuál es la estrategia de Estados Unidos hacia Cuba en el contexto actual?
La estrategia de Estados Unidos hacia Cuba parece orientada hacia un enfoque de asfixia económica y aislamiento diplomático. El objetivo es debilitar al régimen cubano mediante sanciones y cortar el apoyo financiero y petrolero que recibía de Venezuela. Esta estrategia busca provocar un cambio interno en Cuba sin necesidad de una intervención militar directa.
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