Un audio filtrado atribuido a Delcy Rodríguez, figura clave del chavismo y actual líder interina del régimen venezolano, revela supuestas amenazas directas de Estados Unidos contra altos funcionarios del Gobierno tras la captura de Nicolás Maduro.
En la grabación, difundida inicialmente por el colectivo periodístico La Hora de Venezuela y citada por medios internacionales, Rodríguez afirma que funcionarios estadounidenses dieron 15 minutos a ella, a Diosdado Cabello y a Jorge Rodríguez para decidir si cooperaban con Washington o, de lo contrario, serían asesinados.
“Nos dijeron que Maduro no estaba secuestrado, sino muerto”, se escucha decir a Rodríguez en el audio, grabado durante una reunión privada con comunicadores e influencers afines al régimen, apenas una semana después de la operación militar estadounidense.
En el material, de casi dos horas de duración, la dirigente chavista asegura que nunca imaginaron un ataque de tal magnitud.
“Atacar la capital y bombardearla no está en nuestra historia. Nunca pensamos que se atrevieran a tanto”, afirma, mientras asegura que estaban frente a una “amenaza nuclear”.
Rodríguez aseguró que los chantajes y amenazas de EE.UU. son constantes, y reconoce además que, frente a ese escenario, sus prioridades fueron “preservar la paz de Venezuela”, “traer de vuelta a Maduro” y, de forma explícita, “preservar el poder político”.
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“Somos cautelosos en cada paso y estrategia pensando en ellos”, añade, en referencia a Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
El audio ofrece una rara mirada a las tensiones internas del chavismo tras la caída de su principal figura, así como a los esfuerzos del régimen por controlar el relato público y evitar fracturas internas.
En la grabación, el entonces ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, pide a los presentes cerrar filas y frenar rumores que pudieran presentar a Rodríguez como traidora.
Ni el Gobierno de Venezuela ni el de Estados Unidos han confirmado oficialmente las amenazas descritas en el audio. De hecho, Rodríguez no ha reiterado públicamente esa acusación y esta semana funcionarios en Washington adelantaron que la dirigente podría viajar próximamente a la capital estadounidense.
Analistas consideran que el relato de Rodríguez podría formar parte de una estrategia para mantener cohesionada la base chavista, en un contexto en el que se da por hecho que la captura de Maduro solo pudo ocurrir con algún grado de colaboración interna.
Desde la caída del exmandatario, el régimen ha mantenido un discurso público de confrontación con EE.UU., mientras en la práctica ha cumplido con las exigencias de la Administración Trump, una contradicción que, según expertos, evidencia una lucha por ganar tiempo y conservar el poder.
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