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Una celebración familiar en el barrio de Cristina, en Santiago de Cuba, terminó en un escenario de miedo y violencia tras una intervención policial que incluyó golpes, disparos y la detención de varias personas, entre ellas un menor de 16 años.
La denuncia fue publicada por el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada, quien citó testimonios de residentes del Consejo Altamira, frente al área conocida como “el Lavatin”.
Según los relatos, un grupo de jóvenes celebraba de manera tranquila el cumpleaños de Euris Enrique cuando, alrededor de las 11:30 de la noche, agentes policiales se presentaron en el lugar y ordenaron apagar la música y desmontar los equipos.
En Cuba, las fiestas callejeras suelen ser interrumpidas por la policía tras denuncias por ruido, especialmente en horarios nocturnos. Sin embargo, hasta el momento no existe información oficial que confirme si en este caso se recibió una queja previa por música alta. Testigos aseguran que el cumpleañero pidió unos minutos para llegar a la medianoche y cantar el tradicional “feliz cumpleaños”, una solicitud que fue rechazada.
Lo que siguió, según los vecinos, fue una rápida escalada de tensión. Los agentes habrían golpeado al joven y también a sus padres cuando intentaron mediar. “La madre trató de explicar que era el cumpleaños de su hijo y respondieron con empujones y malas formas”, relató un residente de la zona.
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La situación se tornó aún más alarmante cuando varias personas aseguran haber escuchado al menos tres disparos. Uno habría sido al aire y otros dos en dirección a un área donde había vecinos. El sonido de los tiros provocó pánico en la comunidad. “El disparo picó en el piso, pudo ser una tragedia”, afirmó uno de los testigos.
Entre los casos más sensibles denunciados está el de un adolescente de 16 años, residente en el Callejón de Fariña, que, según los testimonios, no participaba en la fiesta ni en la discusión.
El menor habría intentado refugiarse, pero fue reducido por varios agentes, golpeado en el suelo y detenido. En el lugar quedaron marcas en el pavimento que indicarían que uno de los disparos impactó muy cerca de donde se encontraba.
Vecinos aseguran que también fueron arrestados el cumpleañero y varios de sus familiares. Hasta ahora, las autoridades no han ofrecido una versión oficial sobre los hechos, ni han informado sobre el paradero de los detenidos o la apertura de una investigación por el uso de armas de fuego en una zona residencial.
Aunque una posible denuncia por ruido pudo motivar la llegada de la policía, los residentes de Cristina cuestionan que una celebración familiar terminara con golpes, disparos y detenciones, incluida la de un menor.
Mientras persiste el silencio oficial, la comunidad exige explicaciones y responsabilidades. Una noche que debía ser de alegría terminó marcada por el miedo, dejando más preguntas que respuestas.
Preguntas frecuentes sobre la intervención policial en una fiesta en Santiago de Cuba
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¿Qué ocurrió en la fiesta de cumpleaños en Santiago de Cuba?
Una celebración de cumpleaños en el barrio de Cristina se convirtió en un evento violento cuando la policía intervino, resultando en golpes, disparos y la detención de varias personas, incluyendo un menor de 16 años.
¿Por qué intervino la policía en la fiesta?
Aunque las fiestas callejeras en Cuba a menudo son interrumpidas por denuncias de ruido, no hay confirmación oficial de que se recibiera una queja previa en este caso. La policía ordenó apagar la música, lo que derivó en una escalada de tensión.
¿Cómo reaccionaron los residentes del barrio de Cristina ante el incidente?
Los residentes expresaron su indignación y miedo por la violencia desatada. Exigen explicaciones y responsabilidades por parte de las autoridades, ya que consideran injustificable que una celebración familiar termine de manera tan violenta.
¿Cuál ha sido la respuesta oficial del gobierno cubano ante este tipo de incidentes?
Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial sobre el incidente en la fiesta ni sobre el uso de armas de fuego. Este silencio oficial alimenta la desconfianza y el malestar en la comunidad.
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