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Las autoridades de Cienfuegos establecieron que solo 20 % de las 640 toneladas de pescado que se prevé capturar en la plataforma marina este año -128 toneladas-, se venderá a la población, una proporción que confirma la marginalidad del consumo popular en la planificación oficial del sector.
Así trascendió durante el Consejo Provincial de Gobierno con carácter extraordinario efectuado este viernes en la Perla del Sur, en el cual participó el primer ministro Manuel Marrero Cruz.
De acuerdo con el reporte del periódico provincial 5 de Septiembre, el 80 % de las 640 toneladas de pesca planificadas quedará comprometido con otros destinos priorizados por el Estado, sin que se explicaran mecanismos para garantizar el acceso ciudadano al pescado.
Durante la reunión se insistió en “elevar la producción” como respuesta a la crisis alimentaria. Sin embargo, la cifra destinada al consumo popular deja fuera a la mayoría de los hogares en una provincia costera donde el pescado es prácticamente inexistente en los mercados estatales.
La asignación de solo una quinta parte del total refuerza una práctica habitual: la planificación pesquera no se diseña en función de la mesa de la población, sino de compromisos administrativos y financieros.
Las autoridades no detallaron cómo se distribuirá ese 20 %, ni a qué precios llegará a los consumidores.
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Pescadores de la provincia han denunciado reiteradamente que están obligados a entregar la mayor parte de sus capturas al Estado, con pagos tardíos y precios que no cubren los costos reales de la actividad.
A ello se suman la escasez de combustible, el deterioro de las embarcaciones y el riesgo constante de multas y decomisos, factores que limitan la producción y desincentivan el trabajo.
En ese contexto, la meta de 640 toneladas contrasta con la realidad cotidiana de los cienfuegueros, para quienes el pescado sigue siendo un alimento excepcional.
La cifra oficial confirma que, incluso si el plan se cumple, el abastecimiento popular continuará siendo residual.
El limitado acceso de la población al pescado se produce en un escenario donde el propio Gobierno ha intentado explicar la escasez desde el discurso oficial.
En junio de 2023, en el programa oficialista Mesa Redonda, la viceministra de la Industria Alimentaria, Mydalis Naranjo Blanco, atribuyó la ausencia de pescado en los comercios estatales a la supuesta falta de peces en las aguas cubanas, una afirmación que generó indignación y burlas en redes sociales en medio de la crisis alimentaria que vive el país.
Aunque especialistas han señalado que el Caribe es una región con alta biodiversidad pero baja concentración de nutrientes -lo que limita la biomasa disponible-, ese argumento entra en contradicción con reportes frecuentes sobre el sobrecumplimiento de planes de captura de productos exportables.
En abril del propio año, la Empresa Pesquero Industrial Cienfuegos informó resultados favorables en la pesca de camarón, jaiba y langosta destinados al mercado internacional, mientras incumplía los compromisos de pesca de escama y acuicultura dirigidos al consumo interno.
La escasez tampoco es un fenómeno reciente. Pese a la aprobación en 2019 de una nueva Ley de Pesca, presentada como parte de la estrategia de “soberanía alimentaria”, el pescado continúa fuera del alcance de la mayoría de los cubanos, que desde hace años dependen del mercado informal para adquirirlo.
En febrero de 2023, el primer ministro Marrero Cruz adelantó posibles modificaciones a esa ley, incluyendo la ampliación de zonas de captura y la autorización de ventas en puntos habilitados, sin que hasta ahora se traduzcan en un mayor acceso para la población.
Expertos recuerdan además que la crisis del sector tiene raíces estructurales. Desde los años noventa, Cuba retiró progresivamente su flota de los caladeros internacionales debido a la obsolescencia de las embarcaciones.
Según datos oficiales, en décadas anteriores el país capturaba más de 100,000 toneladas en aguas internacionales y superaba las 70,000 toneladas en aguas nacionales, lo que permitía un consumo per cápita anual cercano a los 18 kilogramos. Para 2020, esa cifra había caído a menos de 4,0 kilogramos por habitante.
Preguntas frecuentes sobre la distribución de pescado en Cienfuegos
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Cuál es la cantidad de pescado destinada a la población en Cienfuegos este año?
Solo el 20 % de las 640 toneladas de pescado previstas para capturar en Cienfuegos será destinada a la población, lo que equivale a 128 toneladas. El resto está comprometido con otros destinos priorizados por el Estado.
¿Por qué se destina tan poco pescado a la población en Cienfuegos?
El gobierno de Cienfuegos prioriza otros compromisos administrativos y financieros sobre el consumo popular, lo que deja fuera a la mayoría de los hogares de la provincia. La planificación pesquera no se diseña en función de la mesa de la población, sino de esos compromisos estatales.
¿Cuáles son las dificultades que enfrentan los pescadores en Cienfuegos?
Los pescadores de Cienfuegos enfrentan múltiples problemas, como la obligación de entregar la mayor parte de sus capturas al Estado, pagos tardíos y precios que no cubren los costos reales. Además, sufren la escasez de combustible, el deterioro de las embarcaciones y el riesgo de multas y decomisos. Estas condiciones limitan la producción y desincentivan el trabajo pesquero.
¿Cómo afecta la baja distribución de pescado a la población de Cienfuegos?
La baja distribución de pescado refleja la marginalidad del consumo popular en la planificación oficial, dejando a la mayoría de los hogares sin acceso a este alimento. En una provincia costera como Cienfuegos, el pescado sigue siendo un alimento excepcional en los mercados estatales.
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