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Un camión destinado al transporte de pasajeros se accidentó este miércoles en la autopista de Santiago de Cuba, en un nuevo incidente que refleja la crítica situación del sistema de movilidad en la isla.
El suceso ocurrió en el tramo conocido como "El Alambre", después del municipio San Luis, según reportó en Facebook el periodista independiente Yosmani Mayeta Labrada.
Afortunadamente, no hubo heridos ni fallecidos como consecuencia del siniestro.
De acuerdo con la información preliminar, el vehículo había salido desde la ciudad de Santiago de Cuba rumbo al municipio Contramaestre.
Se trataba de un camión adaptado para el traslado de personas, en viajes particulares, que cobraba aproximadamente 700 pesos cubanos por pasajero.
A pesar de su uso informal, este tipo de transporte se ha convertido en una opción común ante el colapso del sistema estatal.
Según reportes recibidos por el periodista a través de testigos, el accidente fue provocado por una falla mecánica repentina.
“Se le habría partido la dirección”, precisó Mayeta Labrada, lo que hizo que el conductor perdiera el control del vehículo e impactara contra uno de los laterales de la autopista.
El deterioro del transporte y la precariedad estructural
Este accidente, aunque sin víctimas fatales, pone nuevamente en evidencia la profunda crisis del transporte en Cuba.
La falta de ómnibus estatales y la escasa reposición de flota han generado una fuerte dependencia de camiones particulares, muchos de ellos modificados de forma artesanal y sin garantías mínimas de seguridad.
“Este tipo de sucesos vuelve a reflejar el deterioro y la inseguridad creciente del transporte en Cuba”, advirtió el reportero, quien ha documentado múltiples casos similares en la región oriental del país.
En el caso específico de Santiago de Cuba y sus municipios periféricos, los viajes en camiones y vehículos particulares se han convertido en la única vía posible para muchos ciudadanos que necesitan trasladarse diariamente, ya sea por motivos laborales, familiares o médicos.
La tarifa de 700 pesos, aunque elevada para el salario promedio, es aceptada como un mal menor ante la alternativa de quedarse varado por horas o días.
La normalización del riesgo
Más allá de la crónica puntual del accidente, el hecho ilustra un patrón que se ha vuelto cotidiano para miles de cubanos: viajar en condiciones riesgosas como única opción viable.
Vehículos sin mantenimiento adecuado, choferes que a veces no cuentan con formación técnica especializada, y un sistema legal que regula pero no supervisa con eficacia estos transportes, conforman un escenario donde los accidentes son solo cuestión de tiempo.
Mientras tanto, el Estado no ha ofrecido soluciones estructurales al colapso del transporte público, ni ha asumido una política de fiscalización efectiva sobre el parque automotor alternativo. A
falta de inversiones y voluntad institucional, los ciudadanos continúan pagando de su bolsillo -y con su seguridad- las consecuencias de un modelo que hace años muestra signos de agotamiento.
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