
Vídeos relacionados:
El presidente de Chile, Gabriel Boric, volvió a colocar a Cuba en el centro del debate político regional al calificar de “criminal” el embargo de Estados Unidos y anunciar el envío de ayuda humanitaria a la isla en medio de la profunda crisis energética que golpea a millones de cubanos.
“El bloqueo que Estados Unidos ha impuesto a Cuba y que ha agudizado en las últimas semanas es criminal y un atentado a los derechos humanos de todo un pueblo”, escribió el mandatario en su cuenta oficial de X. Aunque reconoció que pueden existir diferencias políticas con La Habana, sostuvo que “nada justifica el daño que se le está haciendo a niños, niñas y ciudadanos inocentes”.
El anuncio no quedó solo en palabras. A través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, el gobierno chileno canalizará un aporte a UNICEF junto a otros países latinoamericanos. La ayuda será administrada por agencias de Naciones Unidas, según explicó el canciller Alberto van Klaveren, quien describió la situación en Cuba como un “drama humanitario”.
La decisión llega en un momento especialmente delicado para la isla, tras nuevas medidas de presión de Washington que han agravado los apagones y la escasez de combustible. Las familias cubanas llevan meses enfrentando cortes eléctricos prolongados, falta de alimentos y un deterioro creciente de los servicios básicos.
Sin embargo, el gesto de Boric desató una tormenta política.
Desde Estados Unidos, el congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez acusó al mandatario chileno de respaldar “a la dictadura militar en Cuba” y advirtió que Chile “enfrentará las consecuencias” de esa postura.
En redes sociales, el analista Agustín Antonetti aseguró que “la principal causa de la miseria y la pobreza en Cuba es la propia dictadura castrista” y cuestionó que se hable de embargo mientras —según dijo— los altos mandos del régimen viven con privilegios.
Las críticas también surgieron dentro de Chile. El diputado Johannes Kaiser afirmó que la ayuda “no va en beneficio de Cuba, sino de la tiranía que la controla”. Otros usuarios cuestionaron que se destinen recursos al exterior mientras existen necesidades sociales en territorio chileno.
Desde el exilio cubano y cuentas identificadas con ciudadanos dentro de la isla, el debate fue aún más visceral. Algunos reprocharon que cualquier asistencia termine fortaleciendo al gobierno cubano. “Los cubanos queremos terminar con la dictadura”, escribió un usuario, mientras otro ironizaba comparando la ayuda con “mantener a flote un mal restaurante sin clientes”.
No faltaron voces de apoyo. Algunos defendieron la tradición solidaria de Chile y recordaron que brigadas médicas cubanas acudieron tras el terremoto de 2010. Otros insistieron en que la ayuda humanitaria no equivale a respaldo político.
El propio gobierno chileno intentó marcar esa línea. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, subrayó que el apoyo responde a una convicción humanitaria y no a presiones ideológicas. La vocera Camila Vallejo insistió en que la asistencia será estrictamente humanitaria y no implica aval al gobierno cubano.
La controversia tiene un trasfondo adicional: Boric ha sido uno de los pocos presidentes de izquierda en América Latina que ha calificado abiertamente a Cuba como dictadura. En enero, afirmó que en la isla no existe democracia y responsabilizó al régimen por la crisis interna, lo que le valió ataques del canciller cubano Bruno Rodríguez, quien lo acusó de “oportunismo político”.
Ese historial hace que su nuevo pronunciamiento sea leído desde ángulos opuestos. Para unos, es coherente criticar tanto al régimen cubano como al embargo estadounidense. Para otros, cualquier ayuda externa, incluso gestionada por organismos internacionales, termina aliviando la presión sobre el poder en La Habana.
Mientras tanto, en Cuba, la realidad sigue marcada por apagones, inflación descontrolada y una emigración que no se detiene. Para muchas familias, el debate geopolítico importa menos que una pregunta urgente y cotidiana: si habrá luz esta noche, si alcanzará el dinero para la comida, si algún día podrán vivir sin tener que marcharse.
Preguntas frecuentes sobre la ayuda humanitaria de Chile a Cuba y la polémica generada
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Por qué Gabriel Boric calificó el embargo de Estados Unidos a Cuba como "criminal"?
Gabriel Boric describió el embargo de Estados Unidos a Cuba como "criminal" porque, según él, es un atentado a los derechos humanos que agrava la crisis en la isla. Boric considera que, aunque pueda haber diferencias políticas con el gobierno cubano, las sanciones impactan de manera injusta en la población civil, especialmente en niños y ciudadanos inocentes.
¿Cuál es el objetivo de la ayuda humanitaria de Chile a Cuba?
El objetivo de la ayuda humanitaria de Chile a Cuba es proporcionar asistencia en medio de la crisis energética y de escasez que enfrenta la isla. Esta ayuda será canalizada a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza y administrada por agencias de Naciones Unidas para asegurar que llegue directamente al pueblo cubano, sin implicar un respaldo político al régimen de La Habana.
¿Qué críticas ha recibido la decisión de Gabriel Boric de enviar ayuda a Cuba?
La decisión de Gabriel Boric de enviar ayuda a Cuba ha sido criticada tanto dentro como fuera de Chile. Desde Estados Unidos, el congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez acusó a Boric de respaldar a la dictadura cubana. En Chile, políticos y ciudadanos cuestionaron el uso de recursos en el extranjero cuando hay necesidades locales. Además, algunos argumentan que la ayuda podría fortalecer al régimen cubano en lugar de beneficiar al pueblo.
¿Cómo se ha defendido el gobierno chileno ante las críticas por la ayuda a Cuba?
El gobierno chileno ha defendido la ayuda a Cuba afirmando que es una acción humanitaria y no política. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, y la vocera Camila Vallejo han insistido en que la asistencia se centra en atender las necesidades urgentes de la población cubana, sin implicar un apoyo al régimen. Han destacado que la ayuda será administrada por organismos internacionales para garantizar su buen uso.
Archivado en: