
Vídeos relacionados:
El Pentágono se prepara para varias semanas de operaciones terrestres en Irán, en lo que podría convertirse en una nueva y más peligrosa fase del conflicto si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decide aprobar los planes en evaluación, según informaron funcionarios estadounidenses.
De acuerdo con The Washington Post, el despliegue no implicaría una invasión a gran escala, sino operaciones puntuales que combinarían fuerzas especiales y unidades de infantería convencional.
Estas misiones incluirían incursiones rápidas en territorio iraní, con el objetivo de neutralizar capacidades militares estratégicas, especialmente en zonas costeras cercanas al estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
Miles de soldados y marines estadounidenses han sido movilizados hacia Oriente Medio en las últimas semanas, en medio de una escalada de tensiones con Teherán.
Sin embargo, la Casa Blanca insiste en que no se ha tomado una decisión definitiva. “Es responsabilidad del Pentágono preparar opciones para el comandante en jefe. Eso no significa que el presidente haya decidido”, declaró la portavoz Karoline Leavitt.
Entre los objetivos evaluados figura la isla de Kharg, principal terminal de exportación petrolera de Irán en el golfo Pérsico. Expertos advierten que una operación de este tipo implicaría altos riesgos debido a la capacidad iraní de responder con drones, misiles y ataques terrestres.
Además, las fuerzas estadounidenses podrían enfrentarse a explosivos improvisados y fuego directo en el terreno.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha insistido en que Washington puede alcanzar sus objetivos sin necesidad de una intervención prolongada con tropas en tierra.
No obstante, reportes recientes apuntan a que el Pentágono contempla incluso un aumento adicional de efectivos en la región.
En el último mes, al menos 13 militares estadounidenses han muerto en incidentes relacionados con el conflicto, mientras más de 300 han resultado heridos en ataques atribuidos a Irán en varios países de Oriente Medio.
Dentro de Estados Unidos, la posibilidad de una operación terrestre enfrenta un amplio rechazo ciudadano y divisiones políticas.
Mientras algunos legisladores respaldan aumentar la presión sobre Teherán, otros advierten que una escalada podría tener consecuencias imprevisibles tanto para la seguridad regional como para las tropas desplegadas.
Archivado en: