El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump celebraron ayer la 148ª edición del White House Easter Egg Roll en el South Lawn de la Casa Blanca, con la asistencia esperada de entre 30,000 y 50,000 personas a lo largo de la jornada.
El evento, celebrado el Lunes de Pascua, tuvo un marcado carácter patriótico en honor al 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, combinando las tradiciones de la festividad con el espíritu del llamado "America 250".
Melania Trump fue la principal organizadora y tuvo un papel activo durante toda la jornada: leyó el cuento infantil "Runaway Bunny" a los niños en el Reading Nook del Rose Garden y se despidió con un mensaje cargado de calidez: Feliz Lunes de Pascua... Nos vemos el año que viene.
Antes del evento, la primera dama había destacado el significado especial de esta edición: "Estamos celebrando un Easter Egg Roll muy especial este año porque es el 250 cumpleaños de esta hermosa nación. Disfrútenlo, y espero que tengan un día maravilloso".
Las actividades incluyeron las tradicionales carreras de huevos con palos, una cacería de huevos con versión adaptada para niños con necesidades sensoriales, una estación de creación con inteligencia artificial patrocinada por Meta, una exhibición de 150 pollitos vivos presentada por el American Egg Board bajo el nombre "Hen to Home", y una sesión de fotos con "La Bestia", el automóvil presidencial. Cada familia recibió además un huevo de madera conmemorativo con las firmas impresas de Trump y Melania, tradición iniciada por Nancy Reagan en 1981.
Trump también protagonizó varios momentos llamativos durante su participación. Al firmar autógrafos para los niños, bromeó: "Puedo firmarles autógrafos, y esta noche pueden venderlos por $25,000 en eBay". Cuando un niño le dijo "Donald Trump, eres el mejor presidente", el mandatario respondió sin dudar: "Gracias, estoy de acuerdo". También mencionó con humor a una niña presente: "Carolina tiene cero interés en mi autógrafo".
En su discurso ante los asistentes, Trump defendió el uso de huevos reales para el evento y recordó las presiones que recibió al inicio de su mandato: "Es difícil creer que no querían que pidiera huevos para el Easter Egg Roll... Querían que usara plástico. Yo dije: 'No voy a usar plástico. Lo resolveremos'. En poco tiempo, los precios bajaron... Hoy tenemos más de 40,000 huevos suministrados por todos los grandes agricultores de huevos". El mandatario también aprovechó para criticar a su predecesor Joe Biden, señalando que era "incapaz de firmar su nombre" y que lo seguían con un autopen.
Trump no dejó de lado la actualidad política incluso durante las festividades: con el Conejo de Pascua a su lado, habló sobre la situación con Irán y mencionó el rescate de dos pilotos militares derribados el viernes anterior. Al concluir el evento, anunció una conferencia de prensa para la una de la tarde en el Despacho Oval.
La tradición del Easter Egg Roll en la Casa Blanca se remonta al 22 de abril de 1878, cuando el presidente Rutherford B. Hayes abrió el South Lawn a los niños de Washington. La edición de este año, la 148ª, fue especialmente significativa por coincidir con el 250 aniversario de la independencia del país, lo que convirtió la celebración en uno de los eventos de mayor visibilidad pública de Melania Trump en su segundo mandato como primera dama.
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