Las Cuevas de Bellamar, en Matanzas, reabrieron sus puertas este fin de semana, un acontecimiento publicitado por la UEB Cuevas de Bellamar, cuyo equipo gestor celebra la apertura sin mencionar los problemas estructurales que han hundido al sitio en ciclos repetidos de deterioro y cierre.
El video oficial compartido en Facebook reconoce, casi de pasada, que "no todo salió perfecto (cosas de los comienzos)", pero lo atribuye a tropiezos normales de inicio, eludiendo cualquier responsabilidad institucional.
"Dimos el 100 % en cada detalle para que vivieran una experiencia única", proclama el mensaje, con un tono de autocomplacencia que contrasta con el historial reciente del lugar.
La memoria es corta. En abril de 2025, apenas un año antes de esta reapertura, una visitante cubana documentó en TikTok la realidad del sitio: "Todo oscuro porque no había corriente, como de costumbre. Tú sabes que esto no es nada nuevo".
La misma usuaria explicó que "solo pudimos acceder a la parte superior de las cuevas porque era donde único había corriente, gracias a un panel solar que tenían puesto aquí". Las cuevas, con más de 23 kilómetros de pasadizos subterráneos, quedaron reducidas a un recorrido parcial por falta de electricidad, reflejo directo de la crisis energética que azota a Cuba.
Este no es un problema nuevo ni aislado. Las Cuevas de Bellamar son el centro turístico más antiguo de Cuba, declaradas Monumento Nacional y abiertas al público desde 1862. Más de 160 años de historia no las han blindado del deterioro sistémico.
En 2023, el sitio reabrió con fanfarria tras dos años de funcionamiento intermitente, incluyendo una Sala de Video 3D. Dos años después, los apagones volvían a impedir el acceso a la mayor parte de sus galerías.
Las reseñas de turistas en plataformas como TripAdvisor ya reportaban, antes de este cierre, retrasos de hasta una hora en recogidas en hoteles, incumplimientos en tours y costos elevados para lo que se ofrecía en las propias Cuevas de Bellamar.
El patrón es conocido y se repite en toda Cuba: instalaciones que reabren con celebraciones oficiales, funcionan aceptablemente por un tiempo, y luego caen en el deterioro por falta de mantenimiento, escasez de insumos y apagones, hasta que vuelven a cerrar.
La heladería Coppelia es el ejemplo más reciente: cerró en septiembre de 2024 por goteras y deterioro eléctrico, reabrió en enero de 2025 con capacidad reducida y un solo sabor de helado, y en marzo de 2026 seguía generando quejas.
El entorno en que se inserta esta reapertura es de crisis profunda. La tasa de ocupación hotelera en Cuba fue del 21,5 % en el primer semestre de 2025, con apenas 1,8 millones de visitantes internacionales. El 40 % de las instalaciones hoteleras del país se encuentra en estado de deterioro, según datos del propio Ministerio de Turismo.
El gobierno tuvo que cerrar hoteles en Varadero y los cayos del norte para reducir el consumo energético, algo que el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga admitió en la televisión estatal en febrero de este año.
Un periodista cubano denunció en agosto de 2025 el incumplimiento de reservas pagadas y el maltrato al turismo interno en el hotel Guardalavaca, en Holguín, ilustrando que el problema no es exclusivo de Matanzas.
La UEB Cuevas de Bellamar cierra su post de reapertura con una promesa: "Esto solo acaba de empezar… ¡los esperamos nuevamente para seguir mejorando y sorprenderlos cada vez más!".
La pregunta que queda en el aire, a la luz de la historia reciente, es cuánto tiempo pasará antes de que los apagones vuelvan a apagar también el entusiasmo.
Preguntas frecuentes sobre la reapertura de las Cuevas de Bellamar y la crisis turística en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué las Cuevas de Bellamar han estado cerradas repetidamente?
Las Cuevas de Bellamar han enfrentado cierres repetidos debido a problemas estructurales y fallas en el suministro eléctrico. Estas dificultades se deben al deterioro sistémico de la infraestructura y la crisis energética que afecta a Cuba, lo que ha limitado el acceso a la mayoría de sus galerías.
¿Cuál es el impacto de la crisis energética en el turismo de Cuba?
La crisis energética ha afectado gravemente al sector turístico de Cuba, con apagones prolongados que han llevado al cierre temporal de hoteles y la suspensión de vuelos. Esto ha resultado en una caída significativa en el número de visitantes, afectando la economía del país que depende en gran medida del turismo.
¿Qué otros sitios turísticos en Cuba están afectados por el abandono y la falta de mantenimiento?
Varios lugares turísticos en Cuba, como el Mirador de Bellomonte y el Balneario de San Miguel de los Baños, han caído en el abandono debido a la falta de mantenimiento y gestión adecuada. Estos sitios enfrentan un deterioro progresivo que refleja el patrón de colapso de infraestructuras turísticas en la isla.
¿Cómo ha reaccionado el gobierno cubano ante las críticas sobre la situación turística y energética?
El gobierno cubano tiende a atribuir la crisis energética al embargo estadounidense, eludiendo responsabilidad por la mala gestión interna. A pesar de las críticas, continúa promoviendo eventos turísticos y construcciones hoteleras, sin resolver los problemas de infraestructura y servicios básicos que afectan al país.
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