El presidente Donald Trump respondió este sábado con ambigüedad cuando un periodista le preguntó si son ciertos los informes sobre que el Pentágono se prepara para una acción militar en Cuba. "Depende de cuál sea tu definición de acción militar", dijo Trump en un clip difundido por la cuenta oficial de la Casa Blanca Rapid Response 47.
La pregunta surgió tras la publicación de Axios, sobre conversaciones que habrían tenido lugar en La Habana entre representantes de la Administración Trump y el régimen cubano, donde estuvo presente El Cangrejo, nieto de Raúl Castro. También tras los informes publicados el 15 de abril por USA Today que, citando fuentes anónimas, reveló que el Pentágono había recibido una nueva directiva de la Casa Blanca para acelerar la planificación de posibles operaciones militares en Cuba.
En su respuesta, Trump añadió una referencia irónica al expresidente Bill Clinton —famoso por su evasiva "depende de lo que entiendas por 'es'" durante el escándalo Lewinsky—. La periodista que le preguntó comparó el posible escenario cubano con lo ocurrido en Venezuela o en Irán: "¿Se parecería a Venezuela o a Irán?", le dijo a Trump y el presidente contestó: "Realmente depende de cuál sea tu definición de acción militar, como diría Bill Clinton".
La declaración llega apenas horas después de que Trump prometiera, en el mitin de Turning Point USA celebrado el viernes en Phoenix, Arizona, ante unos 5,000 asistentes, que "muy pronto esta gran fortaleza también traerá un día que lleva 70 años de espera: se llama un nuevo amanecer para Cuba".
En ese mismo discurso, Trump apeló directamente a la comunidad cubanoamericana: "Vamos a ayudarlos con Cuba. Tenemos muchos grandes cubanoamericanos", y cerró con la advertencia: "Y ahora, miren lo que pasa".
La respuesta ambigua de este sábado encaja en un patrón de declaraciones del presidente. El 15 de abril dijo "puede que nos detengamos en Cuba después de que terminemos con esto", en referencia al conflicto con Irán.
El 27 de marzo afirmó en Miami Beach: "Cuba es la siguiente, pero finjan que no lo hubiera dicho".
El 16 de marzo declaró desde la Casa Blanca: "Creo que tendré el honor de tomar Cuba". Y el tres de enero, tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, aseguró desde el Air Force One que "Cuba está lista para caer".
El Pentágono evitó el 16 de abril confirmar planes concretos, pero afirmó que las fuerzas armadas están listas para actuar si Trump lo ordena. Esa postura contrasta con el testimonio del general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, quien declaró en marzo ante el Congreso que no se planificaban activamente operaciones de toma de la isla.
En paralelo a la presión militar, la Administración Trump mantiene un canal diplomático: según reveló Axios, funcionarios del Departamento de Estado se reunieron este sábado en La Habana con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, ofreciendo instalar Starlink en Cuba, alivio económico y el posible levantamiento del embargo a cambio de elecciones libres, liberación de presos políticos y compensaciones por bienes confiscados desde 1959.
El régimen de Díaz-Canel respondió con retórica de resistencia. El 16 de abril, invocando el aniversario de Bahía de Cochinos, declaró: "Estamos listos para combatir". El 7 de abril había advertido en Newsweek sobre una "guerra de guerrillas con participación de todo el pueblo" y predicho "pérdidas inmensas" para cualquier fuerza invasora.
Sin embargo, los ejercicios militares cubanos del 11 de abril en Villa Clara —que mostraron artillería antiaérea arrastrada por bueyes y mulas cargando pertrechos— generaron burla masiva en redes sociales, evidenciando el deterioro real de las fuerzas armadas de la dictadura.
Expertos citados por USA Today indicaron que una intervención militar en Cuba sería relativamente sencilla dado ese deterioro, pero advirtieron que el verdadero reto sería la reconstrucción posterior.
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