Desesperado y en medio de crecientes presiones, el gobernante Miguel Díaz-Canel expuso en una entrevista exclusiva al canal ruso RT un conjunto de medidas que el gobierno dice estar implementando para "actualizar el sistema de dirección de la economía", en medio de la peor crisis económica que atraviesa la isla en décadas.
Las promesas de mejora económica, difundidas por Radio Bayamo, abarcan seis ejes: descentralización económica con autonomía para empresas y municipios, mejora de las relaciones entre el sector estatal y el no estatal, actualización de la ley de inversión extranjera directa, transición energética, estímulo a la producción nacional de alimentos mediante agroecología, y aplicación de ciencia e innovación.
Díaz-Canel anunció que se otorgará "autonomía ya total" a las empresas estatales y a los municipios, de modo que "el municipio pueda decidir sobre su desarrollo sin chocar con las estrategias nacionales", a lo que llamó "una capacidad de desarrollo endógeno propio de cada lugar".
El régimen también confirmó la aprobación de asociaciones económicas entre el sector estatal y el no estatal, reguladas por el Decreto-Ley 114, en vigor desde el 2 de abril de 2026.
En materia de inversión extranjera, Díaz-Canel señaló que se han hecho "flexibilizaciones" en la ley correspondiente, incluyendo un "tratamiento diferenciado" para la diáspora: "Los cubanos residentes en el exterior hoy tienen un espacio más favorable para participar en nuestra economía."
Sobre energía, el presidente afirmó que en 2024 se invirtió en más de 1,000 megavatios en parques fotovoltaicos que "hoy están suministrando el 51% de la energía en las horas del día", y que la penetración de fuentes renovables pasó del 3% al 10% en un solo año.
La frase más llamativa de la entrevista fue su llamado a "estimular más la producción nacional y romper la mentalidad importadora", especialmente en alimentos: "producir todo lo que podamos".
Para justificar ese objetivo en medio de la escasez de combustible, Díaz-Canel apeló a la agroecología: "Con la agroecología se pueden lograr rendimientos que nos dan no solo sobrevivencia y resistencia, sino que también nos van a avance."
Las promesas contrastan con una realidad económica devastadora. Según el Centro de Estudios de la Economía Cubana, el PIB se contrajo un 5% en 2025, acumulando una caída superior al 15% desde 2020, mientras la inflación oficial fue del 14,07% y estimaciones no oficiales sitúan el impacto en la canasta básica en hasta un 70%.
El salario medio ronda los 6,000 pesos cubanos mensuales, equivalente a unos 12 euros al cambio informal, frente a un costo de vida estimado de entre 25,000 y 50,000 pesos.
El economista independiente Pedro Monreal rebajó las expectativas sobre estas medidas, señalando que el PIB cubano solo cumplió el 51% de sus planes en 2025, mientras The Economist Intelligence Unit proyecta una caída del 7,2% para 2026, muy lejos del 1% de crecimiento que proyecta el propio gobierno.
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