Un video publicado por un ingeniero civil cubano en Facebook muestra el estado crítico de una esquina en La Habana donde las columnas estructurales están construidas de mampostería de ladrillo sin ningún refuerzo de acero interior, y advierte que el edificio podría colapsar si no recibe atención urgente.
El material, que acumula más de 36,000 visualizaciones, describe con precisión técnica el riesgo que representa este tipo de construcción: "Hay una esquina en La Habana, como tantas otras, deteriorándose progresivamente hasta ponerse casi en riesgo de derrumbe. Tiene fallos estructurales en todos sus elementos".
Se trata de la esquina de 19 y 44, municipio Playa, donde se ubica una farmacia.
La grabación permite ver que las columnas presentan un deterioro considerable. Ello, unido a su tipología, las hace menos aptas para sostener la edificación, cuyos techos también están muy dañados.
Según explicó el joven, las columnas del inmueble están hechas de ladrillos "dispuestos a citarón", una técnica de mampostería sin armadura metálica interior que era común antes de la generalización del hormigón armado.
Al carecer de acero, esas estructuras son significativamente menos resistentes y mucho más vulnerables al deterioro acumulado por humedad, sales marinas y falta de reparaciones.
"Esto no es hormigón armado. En este caso, en el que las columnas están hechas de ladrillos dispuestos a citarón, es muy importante realizarle mantenimientos continuos. Podría ocurrir un colapso pudiendo tener un desenlace fatal", advierte en el video.
El joven, a cargo de una empresa de topografía, construcción y diseño, recordó la importancia del mantenimiento a las construcciones, algo que en Cuba, "no es cultura establecida", lo que convierte muchas viviendas en amenazas latentes para sus habitantes.
Su denuncia tiene respaldo institucional. Un manual de la Universidad de La Habana admite que "funcionarios, directivos, población y usuarios de los edificios en general desconocen la regularidad, importancia y necesidad de aplicación que tiene el sistema de gestión del mantenimiento", confirmando que el problema no es solo económico, sino también cultural e institucional.
El contexto en que aparece este video es devastador. Cada año colapsan aproximadamente 1,000 edificaciones en La Habana, y el déficit habitacional nacional supera las 929,000 unidades, con el 35 % del fondo existente en estado regular o malo.
En 2025, los derrumbes cobraron vidas de forma reiterada. El colapso de un edificio en la calle Compostela, La Habana Vieja, mató a un hombre y a su madre, debido al deterioro evidente que nadie atendió durante años. Meses antes, tres personas -entre ellas una niña de siete años- murieron en el derrumbe de Monte 722, en el mismo municipio.
En enero pasado, dos derrumbes parciales ocurrieron en menos de 24 horas en La Habana Vieja, en las calles Muralla y Teniente Rey. Y en febrero, la antigua sede del Instituto Superior de Diseño colapsó estructuralmente por deterioro prolongado y falta de mantenimiento.
La capacidad del régimen para responder es prácticamente nula. En 2024, Cuba produjo solo 258,000 toneladas de cemento, equivalente al 10 % de su capacidad instalada. En 2025, el gobierno completó apenas 2,382 viviendas de las 10,795 planificadas, un cumplimiento del 22 % de su propio plan anual.
Días atrás, la viceprimera ministra Inés María Chapman encabezó un recorrido de inspección por zonas cercanas al Malecón, identificando edificios en riesgo inminente de colapso, entre ellos el histórico Castillito, sin ofrecer plazos concretos de reparación.
El arquitecto cubano Bertín Díaz advirtió el pasado sábado que el principal obstáculo no es la falta de técnicos ni materiales, sino el financiamiento: se estiman entre 6,000 y 10,000 millones de dólares solo para una primera fase de estabilización del parque habitacional cubano.
Mientras el régimen acumula inspecciones sin soluciones y el deterioro avanza sin freno, el ministro de la Construcción René Mesa Villafaña reconoció que se requieren "acciones anuales de mantenimiento y conservación en más de 240,000 viviendas" para detener el colapso progresivo, una meta que el propio gobierno admite no tener capacidad de cumplir.
Preguntas frecuentes sobre el deterioro de edificios en La Habana
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué las columnas de edificios en La Habana son un riesgo estructural?
Las columnas están hechas de mampostería de ladrillo sin refuerzo de acero, lo que las hace significativamente menos resistentes y vulnerables al deterioro. Esta técnica de construcción, común antes de la generalización del hormigón armado, es menos apta para sostener edificaciones, especialmente en un entorno de alta humedad y exposición a sales marinas como el de La Habana.
¿Cuál es la magnitud del déficit habitacional en Cuba?
El déficit habitacional en Cuba supera las 929,000 unidades, con un 35 % del fondo habitacional en estado regular o malo. La crisis es especialmente aguda en La Habana, donde cada año colapsan aproximadamente 1,000 edificaciones, lo que refleja la gravedad del problema.
¿Qué obstáculo principal enfrenta el régimen cubano para mejorar el estado de las viviendas?
El principal obstáculo es la falta de financiamiento. Según el arquitecto Bertín Díaz, se requieren entre 6,000 y 10,000 millones de dólares solo para una primera fase de estabilización del parque habitacional cubano. A esto se suma la mala gestión y priorización de recursos hacia sectores no esenciales en lugar de la seguridad ciudadana.
¿Qué medidas se están tomando para prevenir nuevos colapsos de edificios en Cuba?
Aunque se han realizado inspecciones para identificar edificios en riesgo inminente de colapso, no se han ofrecido plazos concretos de reparación ni se han implementado soluciones efectivas. Las medidas tomadas hasta ahora han sido insuficientes frente al deterioro progresivo de las estructuras.
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