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El Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO), institución científica de primer nivel perteneciente al Grupo BioCubaFarma, emitió un pliego de licitación el 28 de abril para convocar al sector privado -incluyendo Mipymes y trabajadores por cuenta propia- a hacerse cargo de la explotación de su flota de transporte, una función que la institución ya no puede asumir con sus propios recursos.
El documento, firmado por el Ing. Reymundo Guerra Grau, Director Administrativo de CNEURO, convoca formalmente «a la firma de Acuerdo de Colaboración para el uso y explotación del transporte de CNEURO», amparándose en la Resolución 149/2024 del Ministerio de Economía y Planificación.
El pliego detalla cinco vehículos incluidos en el acuerdo.
Solo uno -un ómnibus Yutong de 13 plazas, matrícula B174903- se encuentra actualmente en circulación.
Los otros cuatro requieren reparación antes de poder operar: un Mercedes Benz Sprinter de 20 plazas (B200045), dos paneles Citroën (B245811 y B153400) y un panel Peugeot (B196283).
El esquema de aportes revela con claridad la naturaleza del problema.
CNEURO ofrece los vehículos, la custodia en sus instalaciones, los conductores de su propio personal, capacidad de compra e importación en el exterior y una pasarela de pago en divisas.
La contraparte privada, en cambio, deberá aportar lo que el Estado ya no puede garantizar: «liquidez para la compra de partes y piezas», «liquidez para la compra de combustible» y el mantenimiento y reparación de los vehículos, comprometiéndose a hacerlo «al menor costo posible».
El acuerdo establece obligaciones concretas de servicio.
Según el documento, «se garantizarán dos recorridos diarios (entrada y salida) para el personal que determine la empresa en las zonas aledañas a esta (Lisa, Marianao y Playa) previa acuerdo entre las partes».
Además, «ambas partes harán conciliación mensual del estado técnico del transporte».
La convocatoria no fija límite de participantes: «no se establecerá límite en el número de licitantes ni de propuestas», y deja abierta la posibilidad de incorporar otros vehículos del centro, pues «se tendrán en cuenta además otros vehículos de nuestro centro a interés del licitante para actividades específicas».
El caso de CNEURO no es un hecho aislado.
El transporte en Cuba se hunde cada día mientras las autoridades reconocen la gravedad de la situación: el ministro de Transporte admitió en marzo que los ómnibus nacionales operan con una sola salida diaria.
El sistema de transporte público experimentó una caída del 93% entre enero y septiembre de 2025.
La crisis energética agrava el panorama. Díaz-Canel advirtió que el petróleo ruso se agota y que el país necesita ocho barcos de combustible al mes, pero solo recibió uno desde diciembre de 2025.
El 6 de febrero, el transporte urbano en La Habana colapsó completamente sin rutas de ómnibus ni microbuses por falta de combustible.
La situación no se limita al transporte. Los hospitales en Cuba trabajan en condiciones de guerra por los apagones y la escasez, y el sistema de salud cubano está al borde del colapso según voces dentro del propio sector.
Que una institución científica dedicada a la investigación en enfermedades neurológicas como el Alzheimer, el Parkinson y la epilepsia tenga que recurrir al sector privado para garantizar el traslado básico de su personal ilustra la profundidad del colapso institucional que vive Cuba tras décadas de gestión centralizada.
La convocatoria tiene vigencia de 15 días hábiles a partir de su publicación en medios oficiales.
Preguntas frecuentes sobre la crisis del transporte y la colaboración privada en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el Centro de Neurociencias de Cuba busca apoyo privado para su transporte?
El Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO) busca apoyo privado para gestionar su flota de transporte porque no puede asumir los costos necesarios con sus propios recursos. Esto incluye la compra de partes y piezas, combustible y el mantenimiento de los vehículos, funciones que el Estado ya no puede garantizar, reflejando la crisis generalizada en el sistema de transporte cubano.
¿Cuál es la situación actual del transporte público en Cuba?
El transporte público en Cuba está en una situación crítica debido a la escasez de combustible y al deterioro de la infraestructura. La crisis se ha intensificado con una caída del 93% en el transporte público entre enero y septiembre de 2025, y el colapso total del transporte urbano en La Habana en febrero debido a la falta de combustible. Esta situación afecta gravemente la movilidad de la población y la operación de instituciones clave.
¿Cómo afecta la crisis del transporte a otros sectores en Cuba?
La crisis del transporte en Cuba afecta gravemente a sectores como la salud y la economía. Los hospitales operan en condiciones extremadamente difíciles debido a los apagones y la escasez de recursos. Además, la falta de transporte adecuado limita el acceso a servicios médicos y afecta la productividad laboral, ya que los trabajadores enfrentan dificultades para llegar a sus lugares de trabajo.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para abordar la crisis del transporte?
El gobierno cubano ha intentado mitigar la crisis del transporte mediante la importación de vehículos y la creación de empresas estatales para mejorar la movilidad en sectores estratégicos como la salud. Sin embargo, estas medidas han sido insuficientes para cubrir la demanda existente. La reciente llegada de ambulancias y la creación de la empresa TRANSMED son ejemplos de estos esfuerzos, aunque aún dependen de un suministro inestable de combustible.
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