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El gobierno de Donald Trump está recalibrando su estrategia de deportaciones masivas: abandona las tácticas agresivas y de alta visibilidad que marcaron los primeros meses de su segundo mandato y adopta un enfoque más discreto, aunque sin renunciar a sus ambiciosos objetivos, según un reporte de AP.
El cambio de estilo quedó en evidencia con la llegada del nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien asumió el cargo el 24 de marzo en reemplazo de Kristi Noem.
Mientras Noem realizó su primer viaje oficial a Nueva York para participar en arrestos junto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Mullin viajó a Carolina del Norte para supervisar labores de recuperación tras un huracán.
Esta transformación responde en parte a la pérdida de popularidad de las tácticas más confrontacionales, que incluyeron enfrentamientos con manifestantes y la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis a inicios de año.
«Seguimos haciendo cumplir las leyes de inmigración. Seguimos deportando a indocumentados que no deberían estar aquí. Seguimos yendo tras lo peor de lo peor, pero lo estamos haciendo de una manera más discreta», declaró Mullin el 16 de abril en una entrevista a CNBC.
A pesar del giro en las formas, los números cuentan otra historia: ICE afirma en documentos presupuestarios que planea expulsar a 1 millón de personas durante este año fiscal y el próximo, frente a las aproximadamente 442,000 expulsadas el año anterior.
Las detenciones bajo custodia de ICE han caído desde un máximo de aproximadamente 72,000 en enero hasta 58,000 esta semana, pero el gobierno ya adquirió 11 almacenes en todo el país para ampliar su capacidad y tiene como meta llegar a 100,000 plazas de detención durante el año fiscal en curso.
«Están trabajando para construir, realmente, un sistema colosal», advirtió Doris Meissner, investigadora principal del Instituto de Política Migratoria y ex directora del Servicio de Inmigración y Naturalización.
El Congreso asignó al Departamento de Seguridad Nacional más de $170,000 millones para la agenda migratoria, y aprobó el financiamiento del DHS el 1 de mayo, luego de que el organismo careciera de fondos durante 75 días.
Otra pieza clave de la nueva estrategia es la expansión de los acuerdos 287(g), que facultan a fuerzas del orden locales y estatales para realizar tareas de control migratorio: pasaron de 135 en 20 estados antes de que Trump asumiera el cargo a más de 1,400 en 41 estados y territorios en la actualidad.
En paralelo, el gobierno avanza en la eliminación de protecciones legales temporales para ampliar el universo de personas deportables sin necesidad de redadas públicas. El número de tarjetas de residencia aprobadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración se redujo a la mitad en un año, según el Instituto Cato.
En el caso de los cubanos, las detenciones de ICE aumentaron un 463% entre finales de 2024 y finales de 2025, y se han completado al menos cuatro vuelos de deportación directa hacia La Habana en lo que va de 2026, con 530 repatriados.
Desde sectores conservadores, la presión para intensificar las cifras no cede.
«Las cifras de deportación son, sencillamente, demasiado bajas; necesitan ser mucho más altas, y es posible que lo sean», insistió Mike Howell, de la Coalición para la Deportación Masiva, que presiona por alcanzar el millón anual.
Un factor determinante en los próximos meses será la decisión de la Corte Suprema sobre la revocación del Estatus de Protección Temporal para haitianos y sirios, un caso que podría afectar a más de 1.3 millones de personas en 17 países y que la mayoría conservadora del tribunal pareció inclinar a favor del gobierno durante los argumentos del 30 de abril.
Cambios en la Estrategia de Deportaciones en EE.UU. bajo el Gobierno de Trump
CiberCuba te lo explica:
¿Qué cambios se han implementado en la estrategia de deportaciones del gobierno de Trump?
El gobierno de Trump ha adoptado un enfoque más discreto en su estrategia de deportaciones, alejándose de las tácticas agresivas y de alta visibilidad que caracterizaron los primeros meses de su segundo mandato. Este cambio se evidenció con la llegada del nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien enfatiza en mantener los objetivos de deportación sin el despliegue público de las redadas.
¿Cuál es el objetivo de deportación del ICE para el año fiscal en curso?
El ICE planea expulsar a 1 millón de personas durante este año fiscal y el próximo, comparado con las aproximadamente 442,000 deportaciones del año anterior. Este objetivo se mantiene a pesar de la reducción en las detenciones bajo custodia de ICE en los últimos meses.
¿Cómo afecta la nueva estrategia de deportaciones a la comunidad cubana en EE.UU.?
Para la comunidad cubana, las detenciones de ICE aumentaron un 463% entre finales de 2024 y finales de 2025. Además, se han completado al menos cuatro vuelos de deportación directa hacia La Habana en lo que va de 2026, con 530 repatriados, lo que refleja un enfoque intensificado hacia esta comunidad.
¿Qué impacto tiene la expansión de los acuerdos 287(g) en la estrategia de deportaciones?
La expansión de los acuerdos 287(g) permite a fuerzas del orden locales y estatales realizar tareas de control migratorio. Estos acuerdos se han incrementado de 135 en 20 estados a más de 1,400 en 41 estados, facilitando la identificación y deportación de inmigrantes de manera más eficiente y sin necesidad de redadas públicas.
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