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El arquitecto Abel Tablada alertó sobre el principal riesgo técnico del programa de viviendas en contenedores que impulsa el régimen cubano: las cajas metálicas «pueden convertirse en un horno bajo las condiciones del trópico».
Tableda visitó este lunes el asentamiento que se construye en el antiguo paradero de ómnibus de Toledo, frente a la CUJAE, en La Habana, donde se instalan los primeros módulos de un proyecto que contempla 300 casas contenedores destinadas inicialmente a jóvenes egresados de hogares de niños sin amparo familiar y, posteriormente, a familias damnificadas por huracanes.
El arquitecto explicó que la preocupación no se limita a la radiación solar sobre la cubierta, sino también a las superficies verticales según su orientación, lo que convierte el control térmico en un desafío crítico para cualquier vivienda de este tipo en el clima cubano.
Durante la visita, Tablada comprobó que se han adoptado algunas medidas de mitigación: una segunda cubierta con espacio intermedio para ventilación y aislamiento de las paredes metálicas con una capa de aire y una plancha de madera contrachapada al interior.
La ventilación se logra de forma cruzada mediante ventanas de persianas en cada local. La vivienda tipo incluye portal, cocina-comedor, dos dormitorios, baño y zona de lavado con portal trasero.
Profesores de la CUJAE midieron las temperaturas interiores antes de la transformación y deberán regresar una vez terminada la unidad para validar la efectividad del aislamiento térmico, según informaron los profesionales a cargo de las obras.
Tableda, expulsado recientemente de la CUJAE, propuso además tres mejoras concretas.
Primera: instalar paneles solares en la doble cubierta para lograr autosuficiencia energética y convertir la comunidad en un parque solar con doble aprovechamiento del terreno.
Segunda: pintar los exteriores con colores claros —«un verde más claro o beige claro»— para reducir la absorción de radiación, dado que los aleros no cubren bien la fachada trasera ni los laterales.
Tercera: incorporar vegetación entre los contenedores, pues «la explanada de hormigón con gran absorción de calor eleva las temperaturas y el deslumbramiento».
El arquitecto reconoció el valor de la solución para quienes más la necesitan: «Para familias que han perdido todo, o para jóvenes que comienzan su adultez sin haber podido heredar nada, obtener una casa contenedor es una mejoría considerable para sus vidas».
Sin embargo, fue enfático en que el programa no puede sustituir una política habitacional real: «A pesar de las ventajas reales para familias necesitadas, esta debe considerarse como una solución temporal y de emergencia, pues no se debe confundir con un programa de vivienda a largo plazo».
El proyecto se enmarca en una crisis habitacional de proporciones históricas en Cuba, con un déficit oficial que supera las 929,000 viviendas y el 35% del fondo habitacional en estado regular o malo. En La Habana colapsan unas 1,000 edificaciones al año.
El régimen anunció la transformación de más de 3,500 contenedores a nivel nacional, pero hasta abril de 2026 solo se habían entregado 133 unidades en todo el país.
El pasado domingo, Díaz-Canel y Marrero entregaron en Nuevo Vedado las dos primeras casas modulares de contenedores en La Habana, en un acto que generó críticas masivas por considerarse propaganda.
Vecinos del Cerro y de Guantánamo han denunciado filtraciones, fallas eléctricas y falta de aislamiento térmico en unidades ya entregadas, lo que refuerza las advertencias técnicas de la academia.
Tableda cerró su reflexión con un llamado a la participación plural: «La ciudad la hacemos todos, con regulaciones bien pensadas, con ciencia, pragmatismo financiero y con control, pero también con la opinión de los ciudadanos, con arquitectos e ingenieros estatales e independientes, con libertad de creación y visión de futuro».
Preguntas frecuentes sobre el uso de contenedores como viviendas en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los contenedores pueden convertirse en "hornos" bajo el sol tropical cubano?
Los contenedores metálicos absorben y retienen el calor solar, lo que los convierte en espacios extremadamente calurosos e inhabitables en climas tropicales como el de Cuba. El arquitecto Abel Tablada advirtió que, sin un adecuado aislamiento térmico, estos contenedores pueden volverse insostenibles para vivir, especialmente durante los meses más cálidos.
¿Cuáles son las críticas al programa de viviendas con contenedores en Cuba?
Las principales críticas se centran en la falta de aislamiento térmico, la viabilidad energética y la percepción de que estas viviendas son una solución temporal y no estructural. Además, se ha señalado que el programa avanza con lentitud y que no soluciona la crisis habitacional de manera efectiva. Comentarios en redes sociales y expertos coinciden en que, sin mejoras significativas, estos contenedores son más un "parche" que una solución real.
¿Qué mejoras propone el arquitecto Abel Tablada para las viviendas en contenedores?
Tablada sugiere instalar paneles solares para lograr autosuficiencia energética, pintar los exteriores con colores claros para reducir la absorción de calor y agregar vegetación entre los contenedores para mitigar el efecto de calor del suelo de hormigón. Estas propuestas buscan mejorar el confort térmico y la eficiencia de estas viviendas.
¿Cómo afecta el déficit habitacional en Cuba a la implementación de contenedores como viviendas?
El déficit habitacional en Cuba supera las 929,000 viviendas, lo que ha impulsado al gobierno a buscar soluciones alternativas como la reconversión de contenedores. Sin embargo, esta medida ha sido criticada por no abordar las causas estructurales de la crisis y por la lentitud en su implementación, lo que deja a muchas familias en situaciones precarias de vivienda.
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