El periodista e investigador venezolano Andrés Cañizález considera que Cuba atraviesa hoy una crisis más grave que el Período Especial de los años 90. Así lo afirmó en una entrevista con Tania Costa en la que analiza el deterioro humanitario de la isla y los posibles escenarios de una acción militar estadounidense "de alguna manera inevitable".
Cañizález tiene una perspectiva de primera mano sobre la crisis de los 90 porque llegó a Cuba a finales de septiembre de ese año, el mismo día que Fidel Castro anunció oficialmente el Período Especial en Tiempo de Paz, y trabajó allí para Prensa Latina y la agencia mexicana Notimex.
«Increíblemente yo llegué a Cuba el 28 o 30 de septiembre del año 90, que fue el día que Fidel Castro anunció el Período Especial. Ese día estaba aterrizando yo en Cuba coincidentemente», relató el investigador.
Desde esa experiencia directa, su diagnóstico sobre el presente es contundente. «La situación hoy se ve mucho peor. Está mucho más depauperada, porque es una situación de crisis humanitaria que no se ha resuelto. Es decir, lo que ha hecho es irse profundizando».
En opinión de Cañizález la crisis económica cubana nunca fue realmente atendida desde los años 90. Por eso habla de momentos de alivio parcial gracias al suministro de petróleo venezolano.
«Ha tenido momentos de un poco más de oxígeno cuando estaba la válvula petrolera venezolana, pero esa crisis desde el Período Especial nunca se resolvió, nunca se atendió», señaló.
Esa válvula se cerró definitivamente tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026, que cortó entre 25,000 y 35,000 barriles diarios de petróleo venezolano. A ello se sumó la Orden Ejecutiva 14380 de Trump, que amenaza con aranceles a países que quieran vender petróleo a Cuba, reduciendo el suministro de combustible en aproximadamente un 90%. No obstánte, ha permitido a Rusia enviar un buque de petroleo gratuito a la Isla.
En cualquier caso, el resultado es un país asolado por apagones de hasta 20 o 30 horas consecutivas; un déficit eléctrico de 1,885 megavatios y el 89% de la población en condiciones de pobreza extrema. La CEPAL proyecta una contracción del PIB cubano de -6,5% para 2026, la peor de América Latina.
El régimen, por su parte, ha reportado 96,000 cirugías pendientes en Cuba, incluyendo 11,000 en niños, en un sistema sanitario sin medicinas, con escasez de personal e instalaciones en ruinas, donde la higiene brilla por su ausencia.
Para Cañizález, la comparación con el Período Especial no deja lugar a dudas. «Hoy es una situación efectivamente mucho más dramática. Es mucho más doloroso ver todo lo que ocurre en Cuba en este momento en comparación con aquel Período Especial».
En cuanto al papel de Estados Unidos, el investigador considera que algún tipo de intervención es inevitable. «Yo pienso que sí, que es inevitable que Estados Unidos intervenga de alguna manera en Cuba». Acto seguido, añadió que ve a Marco Rubio como «una persona con una mentalidad estratégica» cuya experiencia con Venezuela le dará herramientas para actuar en la isla.
Esta valoración coincide con informaciones sobre reuniones secretas entre el equipo de Rubio y representantes cubanos, incluyendo al nieto de Raúl Castro, en el marco de negociaciones que la administración Trump mantiene en paralelo a su política de presión máxima sobre La Habana.
El propio Rubio advirtió recientemente que el colapso de Cuba sería un problema para toda la región. Washington sigue de cerca la evolución de la crisis cubana y quizás por eso, en la agenda del secretario de Estado, que inició este miércoles una visita al Vaticano, está pendiente abordar la ayuda humanitaria que EE.UU. ha destinado a la Isla, distribuyéndola a través de la Iglesia, y al margen del régimen.
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